Etiquetas

Infografías (242) Infogramas (144) Historia del Perú (HP4) (86) Perú Incaico (72) Historia del Perú (HP3) (69) Perú Preincaico (68) Perú Virreinal (68) Historia Edad Contemporánea (67) Historia Edad Moderna (67) Perú República (66) Trabajos de alumnos (66) Historia Universal 2 (H2) Edad Moderna y Contemporánea (56) Historia de Otras Culturas (56) Historia Edad Antigua (54) Historia de Piura (54) Incas (53) Arte Peruano (45) Francia (45) Geografía del Perú (44) Siglo XVIII (43) Guerra con Chile (41) Historia Edad Media (38) Perú Emancipación e Independencia (37) Arte Universal (36) Mapas de Historia (32) Revolución Francesa (32) Geografía (29) Historia del Perú (28) Siglo XX (27) Patacones (26) Historia Moderna (HMO) (25) Piura (25) Monografías (23) Patrimonio (23) Segunda Guerra Mundial (23) Perú (22) Alemania (21) Estados Unidos (20) Renacimiento Artístico (20) Siglo XIX (20) Época Virreinal (20) Inglaterra (19) Era Napoleónica (18) Prehistoria (15) Conquista Española (13) Cultura Moche (13) España (13) Historia de la Ingeniería (HIS) (13) Mundo Islámico (13) Revolución Industrial (13) Egipto (12) Modelos de Evaluaciones (12) Ecología (11) Virreyes del Perú (11) Cultura Vicús (10) Power Point (10) Primera Guerra Mundial (10) Actualidad (9) Fotos (9) Grecia (9) Guerra Fría (9) Italia (9) Sipán (9) China (8) Era Victoriana (8) Ilustración (8) Clase video (7) India (7) Judaísmo (7) Lima (7) 2012 (6) Antiguo Régimen (6) Cultura Chavín (6) Romanticismo (6) Confederación Perú Boliviana (5) Economía (5) Humanismo (5) Luteranismo (5) Mujeres (5) Muro de Berlín (5) Pearl Harbor (5) Religiosidad peruana (5) Símbolos Patrios (5) África (5) Barroco (4) Ceques (4) Cultura Paracas (4) Descubrimiento de América (4) Esclavos (4) Kuélap (4) Machu Pichu (4) Mar Peruano (4) Mitología (4) Pedagogía y Estrategias de Aprendizaje (4) Revolución Rusa (4) América Latina (3) Apartheid (3) Argentina (3) Arte Neoclásico (3) Atahualpa (3) Batalla de Arica (3) Borbones (3) Caral (3) Cuba (3) Cultura Nazca (3) Cusco (3) El Tribunal del Santo Oficio (3) Era del Guano (3) Guernica (3) Iglesias Perú (3) La Santa Inquisición (3) Neoclásicismo (3) Palabras con historia (3) Peligros del Patrimonio (3) Quipu (3) Runa Simita Yachay (3) Siglo XVI (3) Tesis de las 200 Millas de Mar Peruano (3) Versalles (3) Campaña del Sur (2) Canal de Panamá (2) Caudillismo (2) Estados Generales (2) Reformas Borbónicas (2) Viajeros (2) Constitución de 1812 (1)
Mostrando entradas con la etiqueta Napoleón Bonaparte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Napoleón Bonaparte. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de septiembre de 2014

Napoleón Bonaparte (Infografía)

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Trabajo elaborado por
Renato Guerrero
Cuarto de Secundaria 2014


Napoleón Bonaparte (Infografía)

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Trabajo elaborado por
Renato Guerrero
Cuarto de Secundaria 2014


domingo, 17 de marzo de 2013

Los Fusilamientos del 3 de Mayo

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

aprehenderlahistoria.blogspot.com-Google pagerank and Worth

Trabajo realizado por
Lizby Flores
Historia y Gestión Cultural
2013
 

Los Fusilamientos del 3 de Mayo

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

aprehenderlahistoria.blogspot.com-Google pagerank and Worth

Trabajo realizado por
Ana Belén Castañeda
Historia y Gestión Cultural
2013
 

Los Fusilamientos del 3 de Mayo

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

aprehenderlahistoria.blogspot.com-Google pagerank and Worth

Trabajo elaborado por
Rafael Cortez
Historia y Gestión Cultural
2013
 

Los Fusilamientos del 3 de Mayo

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

aprehenderlahistoria.blogspot.com-Google pagerank and Worth

Trabajo realizado por
Julia Olaya
Historia y Gestión Cultural
2013
 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Fernando VII en el fin del Antiguo Régimen

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Fernando VII en el fin del Antiguo Régimen

La desunión de la familia real española y el descontento del pueblo español úsieron al país a los pies de Napoléon. Conducido mediante estratagemas hasta Bayona, el joven Fernando VII era ingenuamente aclamado por la población a su paso por las ciudades y pueblos españoles camino de Francia. Detrás dejaba una junta de Gobierno presidida por su tío, el infante Antonio y por los cinco secretarios de su efímero gobierno.

El ía 20 de abirl, a su llegada a Bayona, Fernando VII recibió la noticia de los propósitos de Napoleón. Se le pedía su renuncia y la de toda su familia para instaurar en España la dinastía napoleónica. Fernandi VII resistió a toda clase de presiones, incluso cuando sus padres se reunieron con él, unos días desúés. Finalmente, ante la amenaza de muerte, cedió la Corona de nuevo a su padre sin saber que el día antes éste había abdicado a favor de Napoleón.

El 2 y 3 de mayo de 1808

El día que Fernando VII abandonaba Madrid, los delegados franceses amenazaron veladamente a la Junta de Gobierno de que el trono de aquel dependía de que dejaran marchar a Godoy, cuya libertad formaba parte de las negociaciones secretas que estaba manteniendo Napoleón con Carlos IV para lograr su abdicación.

La entrega de Godoy a los gfranceses confirmó el rumor que ya circulaba por Madrid de que Napoleon pensaba restaurar en el trono a Carlos IV. Esto, junto con los abusos que estaban cometiendo las tropas invasoras, contribuyó al aumento dek recelo tanto de la población como de la Junta.

Unos días después en efecto, Carlos Iv comunicaba a la Junta la nulidad de su abdicación en Aranjuez y, el 30 de abril, el general francés Murat exigía, asimismo, la entrega del infante Francisco de Paula.

La junta decidió no someterse cuando los franceses trataron de llevarse al infante, un grupo de personas apostadas ante el Palacio Real impidió su salida. La carga de la caballería condujo a los rebeldes hasta la Puerta del Sol, donde se libró la cruenta batalla cuyo testimonio gráfico dejó Goya en su obra El 2 de mayo de 1808 en Madrid: la lucha con los mamelucos, y se extendió de inmediato por toda la ciudad.. La lucha fue desigual y los amotinados fueron aplastados con dureza. Al día siguiente por la noche, se produjeron los fusilaminetos indiscriminados que Goya también retrató. En su obra El 3 de mayo de 1808 en Madrid: los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío., describió el horror vivido aquella noche en la montaña del Príncipe Pío, uno de los lugares escogidos por los franceses para castigar con la muerte a los amotinados y advertir al pueblo español de las consecuencias de su rebelión.

La junta trató de que el pueblo volviera a la calma, pero todos los esfuerxos resultaron inútiles y rápidamente quedó desautorizada. Un magistrado, Juan Pérez de Villaamil, redactó la declaración de guerra contra los franceses, que hizo firmar a los alcaldes de Móstoles, quedando constituido así el foco de la resistencia.

El reinado de José I

La introducción de la dinastía Bonaparte estuvo rpecedida por la redacción de la OCnstitución de Bayonam un intento de Napoléon por conseguir el apoyo del pueblo español y de instaurar no sólo el cambio dinástico, sino también el del régimen. El texto constitucional, aprobado por una Asamblea formada por 91 representantes españoles, apenas fue conocido en el interior del país. Se aplicación quedó aplazada hasta 1813.

En cpomparación con el régimen español, y a pesar de que contenía un concepto de Estado autoritario y desde luego subordinado a Francia, era un texto muy avanzado: recogía la declaración de determinados derechos de los ciudadanos como la libertad de movimientos o la inviolabilidad de domicilio, la supresión de privilegios y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

Oficialmente, el rey José I Bonaparte subió al trono el día 8 de julio de 1808, después de jurar la Constitucipn y de recibir el juramento de la Junta de Bayona. Luego llegó a Madrid el día 2 de ese mes. Sobre su acogida por el pueblo madriñeño escribió a su hermano: “Enrique IV tenía un partido, Felipe V no tenía sino un competidor que combatir, y yo tendo por enemigo una nación de doce millones de habitantes, bravos y exasperados hasta el extremo”.

José I anteriormente Rey de Nápoles, era un hombre cultivado, con estudios de judicatura y experiencia en el comercio y con gran clarividencia política, demostrada a través de cartas como la que se ha visto, con las cuales iba dando cuenta a su hermano del desaroolo de los acontecimientos en España. Nombró para su gobierno a los personajes qe habían gozado de mayor prestigio durante los reinados anteriores y trató de atraerse al pueblo convenciéndolo de la nulidad de la resistencia armada.

Logró hacerse con partidarios, los “afrancesados” , un calificativo que se aplica en general a todos los que juraron fidelidad a la administración francesa, pero que en realidad corresponde propiamente a los que tomaron parte activa en su gobierno y fueron verdaderamente convencidos. No fue un grupo homogéneo ni muy numeroso, pero entre sus filas figuraban personas de prestigio.

Amigos y antiguos ilustrados que despositaron sus esperanzas de reformas políticas y sociales en la nueva dinastía. Ellos fueron algunos de los integrantes de las 12 mil familias que después de la Guerra de la Independencia tuvieron que exiliarse, y con las cuales pasaría Goya los últimos años de su vida. Entre los conservadores, que se aferraban al Antiguo Rpegimen, y los liberales, que albergaban en su seno la semilla del cambio, los afrancesados tuvieron que arrostrar a lo largo de la historia un sambenito de haber traicionado a la patria.

La revoluci´´on

El alzamiento popular se prpdujo en los territorios no ocupados por las tropas francesas, a medida que les iban llegando las noticias referentes a la abdicaci´´on en Bayona, y los sucesos de Madrid, Oviedo, La Coruña, Badajoz, Sevilla, Murcia, Zaragoza, y otras ciudades y poblaciones fueron añadiéndose progresivamente a la guerra contra los franceses.

Las instituciones como el Consejo de Castilla o la Junta de Gobierno creada por Fernando VII quedaron desbordadas por la iniciativa popular que fue la que dio impulso a la recreación de antiguas instituciones como las Cortes de Aragón.

El pueblo recurrió a personajes conocidos para dirigir la guerra y, así, Palafox perteneció a la Junta de Zaragoza , Floridablanca a la de Murcia, Jovellanos a la de Asturias y Saavedra a la de Sevilla.

La victoria de las tropas españolas en la Batalla de Bailén, el 9 de julio de 1808, que provocó la huida del rey José I y la retirada de las tropas de Madrid, propició la adhesión den Consejo de Castilla a las Juntas Supremas y otros órganos del gobierno local provisionales, y la creación de la Junta Suprema Central, que bajo la presidencia de Floridablanca asumió la representación del pueblo español y debí convocar Cortes y nombrar un Consejo de Regencia.

La guerra de la Independencia

La victoria contra los franceses en Bailén dio ánimos a los españoles pero trajo consigo la intervención personal de Napoléon en el conflicto. El emperador no iba a permitir el descrédito de esa derrota y se puso al frente de un ej+ercito formado por 250mil soldados, distribuidos en siete cuerpos, con la intención de volver a ocupar Madrid, lo que consiguió en menos de un mes.

Desde 1809 se podujo lo que se ha llamado una guerra de desgaste debido al lento avance del ejército de Napoléon por la península a través de tres líneas de penetración: Andalucía, Levante y Portugal.

Napoléon estaba convencido de que la resistencia española acabaría si o contaba con el apoyo británico. Los ataques franceses no consiguieron sus objetivos y, finalmente, las tro´pas de Wellington avanzaron hasta Arapiles, lo que obligó a José Bonaparte a abandonar de nuevo la capital del reino en dirección a Valencia. Era el 13 de agosto de 1812. Wellington en breve plazo tomó Salamanca, Zamora, Madrid y Vitoria. Desde esta última ciudad el hermano de Napole+on tuvo que replegarse hasta San Juan de la Luz, en Francia, donde estableció su cuartel general el día 28 de junio de 1813.

El tratado de Valencay 11 de diciembre de 1813 firmado por napoléon, devolvía el trono de España a Fernando VII. La Guerra de la Independencia, llamada por los franceses Guerra Napoleónica de España y por los ingleses Guerra Peninsular, fue ganada por los españoles con la ayuda de estos últimos. Detrás quedaron un millón de muertos y un país devastado.

miércoles, 18 de julio de 2012

Niñez y Juventud de Napoléon Bonaparte

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Extracto de la monografía de Allison Merino
Tercero de Secundaria

CAPÍTULO I

NIÑEZ Y JUVENTUD

Nació en Ajaccio, villa de Córcega, el 15 de agosto de 1769, hijo segundo del matrimonio entre Carlos María Bonaparte y María Letizia Ramolino.

1. Niñez

Napoleón nació en un momento crucial cuando la isla Córcega, italiana por derecho, fue sometida al yugo francés al cual su padre también se sumió trabajando como abogado para el gobierno francés, al mando de una familia numerosa, las obligaciones económicas de este señor eran muchas y escasos los medios para conseguir dinero así que se sacrificó por completo a su trabajo, delegando la crianza de sus pequeños a la madre.

Si muy bien fue el padre de Napoleón quien trabajó como Asesor real de los tribunales, fue Letizia el motor a la hora de actuar en contra del dominio francés pero a la vez fue el freno que aconsejó a su esposo que era momento de aceptar lo inevitable y sacar provecho de dicha situación.

Su padre era impulsivo, conocido como –el ímpetu un poco insensato- mientras su madre era reflexiva y sensata, y es de ella de quién cogió más características este genial estratega, cabe resaltar que si Letizia hubiese nacido hombre hubiese adelantado a Napoleón en la labor de conquistar gran parte de Europa.

La tarea de criarlo no fue algo fácil ya que constantemente Napoleón se obstinaba en no hacer caso a las orientaciones de su madre, en ocasiones llegaba donde la madre con algún moretón, herida o con la ropa rasgada debido a que Napoleón se rebelaba violentamente frente a las críticas de los otros niños por comportarse de forma tan inusual, pues Napoleón ya desde pequeño era un ser “descolocado”, de alguna forma destacaba de los demás, si no era por algo bueno, era por lo malo, y esto no lo hacía por egolatría, simplemente por gusto.

Esta conducta inusual preocupó a Letizia, quien terminó llevándolo al colegio de niñas de Ajaccio para que la madre superiora lo cuidara ya que aún no cumplía la edad establecida para entrar en el colegio de niños de Ajaccio. Pero los planes no salieron como Letizia lo esperaba ya que aquí fue mimado por monjas y colegialas. El resultado fue que Napoleón adquirió un carácter autoritario que con los muchachos no servía, y que por el contrario hacía que le propinaran una buena paliza.

2. Vida estudiantil

2.1. Colegio de Jesuitas de Ajaccio

Posteriormente al cumplir la edad establecida ingresa junto a su hermano mayor José al colegio de los Jesuitas de Ajaccio, una pequeña escuela en donde Napoleón deja a relucir su habilidad para las matemáticas. Pero a la vez por su poca cordialidad se apartaba de los demás con sus libros.

La situación económica de Carlos y Letizia no era muy buena así que solicitaron una beca al rey de Francia con recomendación del gobernador Marbeuf para José y Napoleón. Beca que fue aprobada.

2.2. Escuela preparatoria Autum

Entonces el 15 de diciembre de 1778 los hermanos con 11 y 9 años de edad partieron rumbo a Francia para iniciar sus estudios en la escuela preparatoria Autum.

Es en esta escuela donde Napoleón aprende francés, requisito estipulado por el rey de Francia para pagar su educación, en tres meses el corso llega a escribir en dicha lengua, pero por otro lado hablarlo le costó mucho trabajo debido a que tenía el acento italiano muy arraigado.

Su relación con los demás niños de Autum fue muy buena que digamos ya que ellos se burlaban de Napoleón por su forma de pronunciar el francés, en otras ocasiones lo molestaban porque era un corso, diciéndole –“¡Calla, vencido! ¡Los de Córcega estáis vencidos!” - Aún más, se burlaban de su nombre diciéndole –“La-paille-au-ez”1- lo que en nuestro idioma significa la paja en la nariz que es muy similar a la pronunciación francesa de Napoleón. Estas burlas irritaban al pequeño Bonaparte a quien su hermano mayor intentaba calmar diciéndole –“Pero si son bromas”1- Pero Napoleón no las aceptaba diciendo –“¡Ya llegará la hora de mi venganza! ¡Mi vendetta!”- Y razón por la que no congeniaba con sus compañeros comúnmente se le encuentra paseando solo.

2.3. Escuela militar de Brienne

El 23 de Marzo de 1779 es transferido a la escuela militar de Brienne, después del arduo esfuerzo que realizó el padre para que su hijo logre ingresar.

Aquí fue objetivo de las novatadas y burlas de sus compañeros, quienes lo consideraban un ser exótico, esta consideración junto a su errónea pronunciación del idioma francés y su genio apartado lo llevaban a ser el blanco de crueles novatadas, las cuales Napoleón soportó casi convencido de que eran una oportunidad, una virtud vital en los soldados: la disciplina.

Era común ver al pequeño Bonaparte en la biblioteca o en su habitación revisando mapas, estudiando o simplemente leyendo algún libro.

Entre sus autores preferidos se encontraban Juan Jacobo Rousseau (Anexo 2) y Juan Bautista de Mirabeau (Anexo 3). El segundo resalta debido a que en sus obras destacaba profundas transformaciones políticas que en ese momento parecían un sueño pero que luego Bonaparte las convertiría en realidad.

En la nevada del invierno de 1783 Napoleón sorprendió a aquellos condiscípulos que se burlaban de él al demostrar ser un gran estratega en una guerra de nieve –“Tú y diez más, os vais a la posición de la casilla. Allí han de pasar, ya los haremos pasar” – estas u otras fueron las palabras del pequeño jefe. Al ganar la batalla de las bolas de nieve la perspectiva de sus compañeros hacia Napoleón cambio, frente a sus ojos, Napoleón dejo de ser un enclenque.

Comentarios como –Es un tipo descolocado- o -¡Que huraño!- eran comunes de los religiosos hacia Bonaparte, pero hubo uno que logró decir la frase exacta:

“Es duro, pero dentro tiene un volcán (…) ya estallarán las llamas de su interior”

Por lo que explico en el párrafo anterior, Bonaparte era alguien que de cierta manera llamaba la atención de los profesores. Así que no hay razón para sorprenderse que cuando Keralio, el inspector de colegios militares, a finales del 1783 los profesores le hicieron comentarios acerca del corso, lo cual le causó intriga sobre este. Tanta fue la curiosidad sobre el corso que Keralio se decidió a hacerle unas preguntas, las cuales Napoleón respondió inteligente y sensatamente.

2.4. Escuela militar de París

Así es que el 23 de Octubre de 1784 el ya no tan pequeño Bonaparte ingresó con su título correspondiente a la Escuela Militar de París, o también conocida Escuela “Cadetes gentiles hombres” de París.

Al año siguiente de su ingreso recibe la terrible noticia de la muerte de su progenitor y aunque Napoleón no era el primogénito fue considerado como el jefe de la familia, sobre la cual ejerció mucho poder.

domingo, 24 de junio de 2012

Biografía de Napoléon Bonaparte

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Primera parte del trabajo de mi alumno
Gabino Uribe Doria
Tercer Año

CAPÍTULO I:
Biografía de Napoleón Bonaparte:

1.1) Napoleón Bonaparte:

¿Quién fue Napoleón Bonaparte? Napoleón Bonaparte fue un joven general corso, de incomparable talento militar que poco a poco se ira adueñando del país hasta convertirse en emperador de Francia.

Napoleón Bonaparte nación el 15 de Agosto de 1760 en Ajaccio, en la isla de Córcega

En la isla en el siglo XIV, logro ser teniente gracias a la beca que había otorgado Luis XVI, fue nombrado general por Robespierre y comandante del ejercito del interior por los asesinos del este.

Napoleón Bonaparte era parte de una familia numerosa, eran 8 hermanos incluyéndolo. Su padre Carlos María Bonaparte que siguió la carrera de ser abogado, pero este no tuvo tanto éxito como abogado.

1.2) Figura Napoleónica:

La figura que hace en la historia es una figura de casi increíble orgullo, de vanidad, y artillería, de cínico desprecio e indiferencia por cuantos en el confiaron, y de grandeza imitación simiesca de Cesar, Alejandro y Carlomagno.

Napoleón era un personaje muy brillantes , pero a la vez era un personaje muy ambicioso de una inventiva e imaginación incuestionable lo que lo ayudo bastante en el campo de batalla.

Napoleón era un ganador, de todas las batallas que ganaba sacaba provecho del ardor espiritual que lo iluminaba.

1.3) Napoleón Estratega:

Este personaje fue un militar brillante que dirigió muchas de las campañas militares contra los países que querían acabar con la Revolución El estratega Frances obtuvo su fama gracias a las victorias contra Austria e Italia .Co dicho prestigio ganado Napoleón Bonaparte decidió regresar a Francia para salvarla del caos interno.

1.4) Conocimientos de Napoleón:

A Napoleón le gustaba leer muchas obras entre ella, leyó Rousseau, Mably, Voltaire, Mirabeau, Necker, hasta los libros referentes a las tácticas militares y especialmente a la artillería, todos esas lecturas contribuyeron a Enriquecer los conocimientos de Napoleón Bonaparte.

1.5) En su Apogeo:

Desde 1808, el poder de Napoleón se alzo hacia su encubrimiento y apogeo .Fue haciéndose dueña , directamente , de casi toda Europa continental (sin incluir Inglaterra) .Se convirtió en el protector de Austria y Prusia , estableció su dominio sobre Holanda y los reinos italianos , mantuvo alianza con España y Luego de hacer la paz incluye una alianza con Rusia , repartiéndose Polonia.

1.6) Napoleón Bonaparte, Primer Cónsul:

El Cónsul se inauguró tras el golpe de Estado del 18 de Brumario, concluye la época de la revolución en Francia y discurre entre 1799 y 1804

Esta nueva constitución, la del año VIII confía la dirección ejecutiva a tres cónsules por el Senado, Tribunal y Cuerpo Legislativo y entre los cuales fue escogido Napoleón Bonaparte del cual se hace nombrar primer Cónsul mediante un plebiscito en el cual obtuvo tres millos de votos a favor y 1562 en contra.

Napoleón era convencido de la igualdad, mas no necesariamente de la libertad política. Por eso concentro el poder, pero con la inestabilidad interna y externa. Sus principales disposiciones fueron las siguientes:

-Consolido las reformas que recogían los intereses burgueses, estimulando las actividades mercantiles, con el fin de reactivar la economía francesa(garantizo el régimen de propiedad privada, cerró las fronteras a los productos importados-proteccionismo- prohibió las huelgas , modifico el sistema de impuestos, construyo puentes y carreteras, creo el Banco de Francia , etc.

-Con el fin de crear una paz social duradera, también implemento reformas a favor de las otras clases sociales y facciones políticas, como la restauración del sufragio universal (de varones mayores de 21 años), el establecimiento de la educación estatal, la legalización de la redistribución de tierras en beneficios del campesino, el régimen de indultos (exención de penas) en provecho de jacobinos y monárquicos perseguidos, etc.

-Se reconcilio con la Iglesia católica, duramente atacada durante los primeros años de la Revolución. Atreves del denominado “Concordado” (1801) ,el Papa Pio VII acepto la confiscación de las tierras del clero, sucedida años atrás , pero exigió que el estado francés se encargue del sostenimiento económico de la Iglesia en Francia.

Logro la paz externa, firmando con Austria el Tratado de Paz de Luneville (1801), y con los demás miembros de la Segunda Coalición, entre ellos Inglaterra, con el Tratado de Paz de Amiens(1802). Además, Napoleón logro afirmar su predominio en varios estados europeos como Suiza, Holanda y los reinos italianos ; y más tarde conseguir la alianza de España.

Entre otras acciones Napoleón Bonaparte también realizo otras acciones como:

Napoleón en su calidad de cónsul:

-Reconcilio a los Franceses tras años de luchas.

-Logro la colaboración de la Iglesia.

-Reorganizo el sistema educativo.

-Promulgo pueblos, construyo caminos y puentes.

-Elaboro el código Civil de 1804, denominada código Napoleónico.

Antes del Consulado de Napoleón Bonaparte se Desarrollo la Constitución, La Constitución de 1791; En 1791 se promulgo la primera Constitución de la década revolucionaria.

Expresaba los valores y los intereses de la burguesía, que pretendía reservar para si el acceso al poder. El derecho al voto correspondía a los “ciudadanos activos”; hombres propietarios de bienes inmuebles y con actividades productivas (alrededor de cuatro millones). Quedaban excluidos los asalariados y los peones agrícolas (alrededor de tres millones) y las mujeres. La sociedad del Antiguo Régimen, basada en estamentos era reemplazada por una sociedad dividida en clases basadas en el censo.

1.7) Golpe de Estado:

A su regreso de Egipto, y tras desembarcaren Frejus, Bonaparte es aclamado como héroe de la Republica. Al amanecer del 9 de noviembre de 1799(18 de Brumario del año VIII), el Consejo de los Ancianos, alarmado por una falsa amenaza terrorista, vota a favor de traslado de las dos asambleas de Saint- Cloud y confía el ejercito de Paris a Bonaparte.

Según la Opinión de Sevillano Cueva Alfonso; Bonaparte, presidente del consejo de los quinientos, Folch ministro de Policía, miembro del directorio y por que se le consideraba que esta crisis solo podría superarse mediante una acción drástica. El Golpe de Estado que tuvo lugar el 9 y 10 de Noviembre derroco al directorio.

En el momento del golpe de Estado del 18 de Brumario estaba aun muy lejos de ser realidad el término de la lucha con la segunda Coalición. Aunque Rusia la había abandonado, Inglaterra y Austria seguían la lucha y, al parecer, conservaban todas sus fuerzas.

1.8) Coronación de Napoleón:

Su coronación fue la mas extraordinaria resurrección de historia añeja que es posible imaginar .Ya no era. Cesar el modelo, Napoleón jugaba ahora a Carlomagno, Así, fue coronado emperador en la catedral de Nuestra Señora de Paris-

Con su Santidad Pío VII especialmente traído de Roma para efectuarse la ceremonia, siendo de notar que en el momento supremo de ella Napoleón tomo la corona, aparto a un lado al Papa y se corono con sus propias manos.

1.9) Napoleón el Emperador:

Napoleón con el apoyo de sus compatriotas, se hizo coronar como Emperador de Francia el 2 de Diciembre de 1804 .Proclamo con el titulo de Emperador, Napoleón gobernó. Francia de manera autoritaria. A si mismo, se propuso conquistar todo Europa para hacer de Francia una Gran Potencia.

1.10) Exilio y Muerte de Napoleón:

El exilio de Napoleón Bonaparte fue trágico , pero el exilio se debió a su perdidas en combates , a muchos bajas al ejército francés y a sus cambios de actitud.

Gracias a la perdida de la batalla de Waterloo fue desterrado Francia.

Tras el destierro de Francia Napoleón no pudo retornar a Francia por ningún motivo, fue desterrado a las islas de Santa Elena; donde paso los restos de sus años de vida.
Luego de sus derrotas de parte de Rusia y Europa, Napoleón debió de retirarse a Francia donde se le obligo a abdicar en 1814, para luego pasar al exilio en la isla de Elba, cerca de la costa de Italia
En 1815 Napoleón regreso a Francia y tomo el poder. Así inicio un periódico de gobierno que duro 100 días hasta su derrota definitiva en la batalla de Waterloo

Luego de fracaso el ex Emperador fue condenado al exilio en una isla del Atlántico, Santa Elena, donde murió el 5 de Mayo de 1821.
Napoleón fue un gran personaje histórico, muy común en libros de historia Napoleón fue un héroe para Francia ya que lo llevo su máximo apogeo.

Napoleón casi logra conquistar toda Europa “La meta que se designo” Napoleón no pudo lograr su objetivo por muchos enfrentamientos que tuvo con los países Europeos que se asustaron que lo que se había designado Napoleón ya que eso les iba a traer un serie de consecuencias negativas, el principal enemigo de Francia fue considerado Inglaterra ya que, Inglaterra estaba más desarrollado, tenía bastantes tierras y un numeroso ejercito.
Napoleón en su muerte no pudo ser tan feliz ya que fue desterrado y tuvo problemas románticos con Josefina y María Luisa; ya que Napoleón se había casado con Josefina y la amaba tanto, pero se tuvo que divorciar y casarse con María Luisa “Regalo de Austria como oferta de paz a Napoleón Bonaparte”

miércoles, 6 de junio de 2012

Napoleón Bonaparte, su formación y parricipación política

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Por: Raúl Sisniegas
Tercer Año de Secundaria

FORMACIÓN


Napoleón Bonaparte nació en Ajaccio (Córcega) el 15 de Agosto de 1769, fue hijo de Carlo María de Buonaparte (Bonaparte) cuyos antepasados habían inmigrado desde Italia dos siglos antes.
Napoleón estudió en la escuela militar de Brienne (1779-1784) y en la de París, que abandonó en 1785, con el grado de teniente, para ser destinado a la guarnición de Valence donde prestó servicios hasta 1791.
Napoleón solía interesarse por la realidad de Francia; seguidamente el anotaba sus opiniones sobre lo que pasaba en esa época tanto política como económicamente.

<>
Napoleón, como todos los franceses, se dio cuenta de la necesidad de una reforma. Con el fin de ordenar sus propios sentimientos y buscar una respuesta, Napoleón comenzó a leer historia y teoría política.
<>

Napoleón se da cuenta de que los gobernadores establecían las leyes de acuerdo a las necesidades de su pueblo, ya que ellos le servían al país y no podían actuar a favor de sí mismos.

<>.

Se dio cuenta de que el despotismo era un tipo de gobierno que no podía prevalecer ya que el déspota tomaba decisiones a favor del pueblo pero sin consultar al pueblo, cosa que no debía hacer porque se pudo dar la existencia de esclavos.

En sus notas de notaron actitudes como: simpatía hacia los oprimidos y no le gustaba la tiranía, ya que significaba que el gobernador descargara su ira sobre su pueblo.

Napoleón también estudió cuidadosamente la Reforma, haciendo anotaciones acerca de sus observaciones como:

<<”De aquí en adelante el Parlamento recupera su predominio”. Napoleón también redactó notas acerca de Pym, el primer demagogo parlamentario, pero reservó su entusiasmo para Simón y más tarde para el Protector Somerset. >>

Redactando así seguidas notas a su respectivo personaje resaltando su opinión acerca de ellos.

<>

De esto se destaca la admiración de Napoleón hacia Simón y que también coincidía con la idea de Barrow acerca de una constitución defensora de derechos.

Reexaminando la historia de Francia, Napoleón concluyó que el gobierno original de Francia había sido atemperado por el Rey y sus caballeros.

<>

Napoleón estaba asombrado por el poder de Luis XVI ya que era muy fácil para él encarcelar a alguien simplemente presentando su firma, lo que mostraba el gran poder de ente gobernador.

<>

Napoleón quería llegar a una monarquía constitucional, siempre y cuando gobernase a favor del pueblo.
PARTICIPACIÓN POLÍTICA
Francia estaba en una crisis económica, por lo que empezaron a desarrollarse varios grupos políticos debido a esta crisis capital.

<>

Al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, Napoleón decidió intervenir en esos procesos realizando así sus primeras participaciones políticas.



1. Participación política

Napoleón, interesado por las medidas tomadas respecto a la crisis económica, decidió tomar cartas en el asunto y realizar algunas acciones internas.

<>

Así Napoleón envió cartas a los distintos funcionarios involucrados haciendo presente sus opiniones acerca de los procesos realizados.

<>

Napoleón estaba disgustado con el funcionamiento del sistema francés, sobre todo la manera en que funcionaba en su ciudad natal ya que la opresión en Córcega resaltaba de las demás ciudades.

<>

Napoleón interviene de una forma que a él le parece eficaz, escribiendo así un ensayo que señalara las injusticias cometidas en el gobierno de Córcega por los franceses.



<>

Así el ensayo de Napoleón fracasó pero aún así decidió seguir intentando y perseverar en su objetivo para poder reparar los errores del gobierno de Francia.

<>

Napoleón admiraba a Luis XVI por su afán a una reforma y no entendía el por qué los abogados del parlamento rechazaban estas reformas ya que estas eran necesarias para el progreso de Francia.

<>

Sieyés representó al Tercer Estado en su folleto dando a entender que la burguesía también debía tener un poco de reconocimiento por parte del gobierno francés ya que ellos también formaban parte del pueblo.

Con las revueltas de 1789 en Francia se realizaron varios tipos de actos vandálicos, como destrucción de lugares públicos y violencia contra las autoridades.



<>

Napoleón al enterarse de la noticia no le dio mucha importancia ya que consideraba la que este hecho simplemente estaba relacionado con la Asamblea y los Estados Generales.

2. Coronación

<>

De esta manera Napoleón tuvo una participación más directa en la política francesa; estableciendo políticas, reformas y un código civil.

<>

Así se dio comienzo al primer Imperio Napoleónico en Francia, dando paso a una era de progreso y supremacía francesa.

domingo, 22 de abril de 2012

Batalla de Waterloo

La importancia de la Batalla de Waterloo es grande, pues, a diferencia de muchas de las batallas más memorables de la historia, esta batalla por sí misma, detuvo la guerra, acabó con ella y decidió la suerte del mundo conocido. Después de Waterloo, el personaje más connotado de la época, Napoléon, se apagó para siempre, fue desterrado a Santa Elena, en Africa, una isla infestada de ratas, sin importar que  había sido un hombre que durante toda su vida, se lo había jugado todo, arriesgado todo y finalmente, perdido todo.

Cuestionario sobre Waterloo


1. ¿Qué ventajas tenía el ejército inglés sobre el francés?
2. ¿Cuál era el estado de salud de Napoleón?
3. ¿Cómo era el terreno de Waterloo?
4. ¿Cómo influyó el clima en el desarrollo de la batalla?
5. ¿Cómo estaba compuesto cada uno de los ejércitos?
6. ¿En qué consistía la estrategia de cada ejército?
7. ¿Quién era Blucher?
8. ¿Quién era Wellington?
9. ¿Qué función cumplieron las casas y villas en el campo de Waterloo?
10. ¿Cuáles fueron los hechos más sobresalientes de la batalla?
11. ¿Qué participación tuvieron los irlandeses?
12. ¿Qué potencias participaron en la Batalla?
13. ¿Qué pasó con Napoléon después de la batalla?
14. ¿Qué significado tuvo esta batalla para el mundo de la época?

martes, 10 de abril de 2012

Biografía y cuestionario sobre Napoleón Bonaparte

(Construyendo juntos el conocimiento de la Historia)

Extraído de
http://www.biografiasyvidas.com/monografia/napoleon/cronologia.htm

Biografía y vida

Napoleón nació el 15 de agosto de 1769 en Ajaccio, capital de la actual Córcega, en una familia numerosa de ocho hermanos, la familia Bonaparte o, con su apellido italianizado, Buonaparte. Cinco de ellos eran varones: José, Napoleón, Lucien, Luis y Jerónimo. Las niñas eran Elisa, Paulina y Carolina. Al amparo de la grandeza de Napolione -así lo llamaban en su idioma vernáculo-, todos iban a acumular honores, riqueza, fama y a permitirse asimismo mil locuras. La madre, María Leticia Ramolino, era una mujer de notable personalidad, a la que Stendhal eligió por su carácter firme y ardiente.

Carlos María Bonaparte, el padre, siempre con agobios económicos por sus inciertos tanteos en la abogacía, sobrellevados gracias a la posesión de algunas tierras, demostró tener pocas aptitudes para la vida práctica. Sus dificultades se agravaron al tomar partido por la causa nacionalista de Córcega frente a su nueva metrópoli, Francia; congregados en torno a un héroe nacional, Paoli, los isleños la defendieron con las armas. A tenor de las derrotas de Paoli y la persecución de su bando, la madre de Napoleón tuvo que arrostrar durante sus primeros alumbramientos las incidencias penosas de las huidas por la abrupta isla; de sus trece hijos, sólo sobrevivieron aquellos ocho. Sojuzgada la revuelta, el gobernador francés, conde de Marbeuf, jugó la carta de atraerse a las familias patricias de la isla. Carlos Bonaparte, que religaba sus ínfulas de pertenencia a la pequeña nobleza con unos antepasados en Toscana, aprovechó la oportunidad, viajó con una recomendación de Marbeuf hacia la metrópoli para acreditarlas y logró que sus dos hijos mayores entraran en calidad de becarios en el Colegio de Autun.

Los méritos escolares de Napoleón en matemáticas, a las que fue muy aficionado y que llegaron a constituir una especie de segunda naturaleza para él -de gran utilidad para su futura especialidad castrense, la artillería-, facilitaron su ingreso en la Escuela Militar de Brienne. De allí salió a los diecisiete años con el nombramiento de subteniente y un destino de guarnición en la ciudad de Valence.

Juventud revolucionaria

A poco sobrevino el fallecimiento del padre y, por este motivo, el traslado a Córcega y la baja temporal en el servicio activo. Su agitada etapa juvenil discurrió entre idas y venidas a Francia, nuevos acantonamientos con la tropa, esta vez en Auxonne, la vorágine de la Revolución, cuyas explosiones violentas conoció durante una estancia en París, y los conflictos independentistas de Córcega. En el agitado enfrentamiento de las banderías insulares, Napoleón se creó enemigos irreconciliables, entre ellos el mismo Paoli, al romper éste con la Convención republicana y decantarse el joven oficial por las facciones afrancesadas. La desconfianza hacia los paolistas en la familia Bonaparte se fue trocando en furiosa animadversión. Napoleón se alzó mediante intrigas con la jefatura de la milicia y quiso ametrallar a sus adversarios en las calles de Ajaccio. Pero fracasó y tuvo que huir con los suyos, para escapar al incendio de su casa y a una muerte casi segura a manos de sus enfurecidos compatriotas.

Instalado con su familia en Marsella, malvivió entre grandes penurias económicas que a veces les situaron al borde de la miseria; el horizonte de las disponibilidades familiares solía terminar en las casas de empeños, pero los Bonaparte no carecían de coraje ni recursos. María Leticia, la madre, se convirtió en amante de un comerciante acomodado Clary, el hermano José se casó con una hija de éste, Marie Julie, si bien el noviazgo de Napoleón con otra hija, Désirée, no prosperó. Con todo, las estrecheces sólo empezaron a remitir cuando un hermano de Robespierre, Agustín, le deparó su protección. Consiguió reincorporarse a filas con el grado de capitán y adquirió un amplio renombre con ocasión del asedio de Tolón, en 1793, al sofocar una sublevación contrarrevolucionaria apoyada por los ingleses; el plan de asalto propuesto a unos inexperimentados generales fue suyo, la ejecución también y el éxito infalible.

En reconocimiento a sus méritos fue ascendido a general de brigada, se le destinó a la comandancia general de artillería en el ejército de Italia y viajó en misión especial a Génova. Esos contactos con los Robespierre estuvieron a punto de serle fatales al caer el Terror jacobino, el 9 Termidor, y verse encarcelado por un tiempo en la fortaleza de Antibes, mientras se dilucidaba su sospechosa filiación. Liberado por mediación de otro corso, el comisario de la Convención Salicetti, el joven Napoleón, con veinticuatro años y sin oficio ni beneficio, volvió a empezar en París, como si partiera de cero.

Encontró un hueco en la sección topográfica del Departamento de Operaciones. Además de las tareas propiamente técnicas, entre mapas, informes y secretos militares, esta oficina posibilitaba el acceso a las altas autoridades civiles que la supervisaban. Y a través de éstas, a los salones donde las maquinaciones políticas y las especulaciones financieras, en el turbio esplendor que había sucedido al implacable moralismo de Robespierre, se entremezclaban con las lides amorosas y la nostalgia por los usos del Antiguo Régimen.

Allí encontró a la refinada Josefina Tascher de la Pagerie, de reputación tan brillante como equívoca, quien colmó también su vacío sentimental. Era una dama criolla oriunda de la Martinica, que tenía dos hijos, Hortensia y Eugenio, y cuyo primer marido, el vizconde y general de Beauharnais, había sido guillotinado por los jacobinos. Mucho más tarde Napoleón, que declaraba no haber sentido un afecto profundo por nada ni por nadie, confesaría haber amado apasionadamente en su juventud a Josefina, que le llevaba unos cinco años. Entre sus amantes se contaba Barras, el hombre fuerte del Directorio surgido con la nueva Constitución republicana de 1795, quien por entonces andaba a la búsqueda de una espada, según su expresión literal, a la que manejar convenientemente para el repliegue conservador de la república y hurtarlo a las continuas tentativas de golpe de estado de realistas, jacobinos y radicales igualitarios. La elección de Napoleón fue precipitada por una de las temibles insurrecciones de las masas populares de París, al finalizar 1795, a la que se sumaron los monárquicos con sus propios fines desestabilizadores. Encargado de reprimirla, Napoleón realizó una operación de cerco y aniquilamiento a cañonazos que dejó la capital anegada en sangre. La Convención se había salvado.

Asegurada la tranquilidad interior por el momento, Barras le encomendó en 1796 dirigir la guerra en uno de los frentes republicanos más desasistidos el de Italia, contra los austríacos y piamonteses. Unos días antes de su partida se casó con Josefina en ceremonia civil, pero en su ausencia no pudo evitar que ella volviera a entregarse a Barras y a otros miembros del círculo gubernamental. Celoso y atormentado, terminó por reclamarla imperiosamente a su lado, en el mismo escenario de batalla.

Militar exitoso

Aquel general de veintisiete años transformó unos cuerpos de hombres desarrapados hambrientos y desmoralizados en una formidable máquina bélica que trituró el Piamonte en menos de dos semanas y repelió a los austríacos más allá de los Alpes, de victoria en victoria. Sus campañas de Italia pasarían a ser materia obligada de estudio en las academias militares durante innúmeras promociones. Tanto o más significativas que sus victorias aplastantes en Lodi, en 1796, en Arcole y Rívoli, en 1797, fue su reorganización política de la península italiana, que llevó a cabo refundiendo las divisiones seculares y los viejos estados en repúblicas de nuevo cuño dependientes de Francia. El rayo de la guerra se revelaba simultáneamente como el genio de la paz. Lo más inquietante era el carácter autónomo de su gestión: hacía y deshacía conforme a sus propios criterios y no según las orientaciones de París. El Directorio comenzó a irritarse. Cuando Austria se vio forzada a pedir la paz en 1797, ya no era posible un control estricto sobre un caudillo alzado a la categoría de héroe legendario.

Napoleón mostraba una amenazadora propensión a ser la espada que ejecuta, el gobierno que administra y la cabeza que planifica y dirige, tres personas en una misma naturaleza de inigualada eficacia. Por ello, el Directorio columbró la posibilidad de alejar esa amenaza aceptando su plan de cortar las rutas vitales del poderío británico -las del Mediterráneo y la India- con una expedición a Egipto. Así, el 19 de mayo de 1798 embarcaba rumbo a Alejandría, y dos meses después, en la batalla de las pirámides, dispersaba a la casta de guerreros mercenarios que explotaban el país en nombre de Turquía, los mamelucos, para internarse luego en el desierto sirio. Pero todas sus posibilidades de éxito se vieron colapsadas por la destrucción de la escuadra francesa en Abukir por Nelson, el émulo inglés de Napoleón en los escenarios navales.

El revés lo dejó aislado y consumiéndose de impaciencia ante las fragmentarias noticias que recibía de Europa. Allí la segunda coalición de las potencias monárquicas había recobrado las conquistas de Italia y la política interior francesa hervía de conjuras y candidatos a asaltar un Estado en el que la única fuerza estabilizadora que restaba era el ejército. Por fin se decidió a regresar a Francia en el primer barco que pudo sustraerse al bloqueo de Nelson, recaló de paso en su isla natal y nadie se atrevió a juzgarle por deserción y abandono de sus tropas, mientras subía otra vez de Córcega a París, ahora como héroe indiscutido.

Primer Cónsul

En pocas semanas organizó el golpe de estado del 18 Brumario (según la nueva nomenclatura republicana del calendario: el 9 de noviembre) con la colaboración de su hermano Luciano, el cual le ayudó a disolver la Asamblea Legislativa del Consejo de los Quinientos en la que figuraba como presidente. Era el año de 1799. El golpe barrió al Directorio, a su antiguo protector Barras, a las cámaras a los últimos clubes revolucionarios, a todos los poderes existentes e instauró el Consulado: un gobierno provisional compartido en teoría por tres titulares, pero en realidad cobertura de su dictadura absoluta, sancionada por la nueva Constitución napoleónica del año 1800.

Aprobada bajo la consigna de «la Revolución ha terminado», la nueva Constitución restablecía el sufragio universal que había recortado la oligarquía termidoriana, sucesora de Robespierre. En la práctica, calculados mecanismos institucionales cegaban los cauces efectivos de participación real a los electores, a cambio de darles la libertad de que le ratificasen en entusiásticos plebiscitos. El que validó su ascensión a primer cónsul al cesar la provisionalidad, arrojó menos de dos mil votos negativos entre varios millones de papeletas. Pero Napoleón no se contentó con alargar luego esta dignidad a una duración de diez años, sino que en 1802 la convirtió en vitalicia. Era poco todavía para el gran advenedizo que embriagaba a Francia de triunfos después de haber destruido militarmente a la segunda coalición en Marengo, y emprendía una deslumbrante reconstrucción interna.

Napoleón, Emperador

La heterogénea oposición a su gobierno fue desmantelada mediante drásticas represiones a derecha e izquierda, a raíz de fallidos atentados contra su persona; el ejemplo más amedrentador fue el secuestro y ejecución de un príncipe emparentado con los Borbones depuestos, el duque de Enghien, el 20 de marzo de 1804. El corolario de este proceso fue el ofrecimiento que le hizo el Senado al día siguiente de la corona imperial. La ceremonia de coronación se llevó a cabo el 2 de diciembre en Notre Dame, con la asistencia del papa Pío VII, aunque Napoleón se ciñó la corona a sí mismo y después la impuso a Josefina; el pontífice se limitó a pedir que celebrasen un matrimonio religioso, en un sencillo acto que se ocultó celosamente al público. Una nueva Constitución el mismo año afirmó aún más su autoridad omnímoda.

La historia del Imperio es una recapitulación de sus victorias sobre las monarquías europeas, aliadas en repetidas coaliciones contra Francia y promovidas en último término por la diplomacia y el oro ingleses. En la batalla de Austerlitz, de 1805, abatió la tercera coalición; en la de Jena, de 1806, anonadó al poderoso reino prusiano y pudo reorganizar todo el mapa de Alemania en la Confederación del Rin, mientras que los rusos eran contenidos en Friendland, en 1807. Al reincidir Austria en la quinta coalición, volvió a destrozarla en Wagram en 1809.

Nada podía resistirse a su instrumento de choque, la Grande Armée (el 'Gran Ejército'), y a su mando operativo, que, en sus propias palabras, equivalía a otro ejército invencible. Cientos de miles de cadáveres de todos los bandos pavimentaron estas glorias guerreras. Cientos de miles de soldados supervivientes y sus bien adiestrados funcionarios, esparcieron por Europa los principios de la Revolución francesa. En todas partes los derechos feudales eran abolidos junto con los mil particularismos económicos, aduaneros y corporativos; se creaba un mercado único interior, se implantaba la igualdad jurídica y política según el modelo del Código Civil francés, al que dio nombre -el Código Napoleón, matriz de los derechos occidentales, excepción hecha de los anglosajones-; se secularizaban los bienes eclesiásticos; se establecía una administración centralizada y uniforme y la libertad de cultos y de religión, o la libertad de no tener ninguna. Con estas y otras medidas se reemplazaban las desigualdades feudales -basadas en el privilegio y el nacimiento- por las desigualdades burguesas -fundadas en el dinero y la situación en el orden productivo-.

La obra napoleónica, que liberó fundamentalmente la fuerza de trabajo, es el sello de la victoria de la burguesía y puede resumirse en una de sus frases: «Si hubiera dispuesto de tiempo, muy pronto hubiese formado un solo pueblo, y cada uno, al viajar por todas partes, siempre se habría hallado en su patria común». Esta temprana visión unitarista de Europa, quizá la clave de la fascinación que ha ejercido su figura sobre tan diversas corrientes historiográficas y culturales, ignoraba las peculiaridades nacionales en una uniformidad supeditada por lo demás a la égida imperialista de Francia. Así, una serie de principados y reinos férreamente sujetos, mero glacis defensivo en las fronteras, fueron adjudicados a sus hermanos y generales. El excluido fue Luciano Bonaparte, a resultas de una prolongada ruptura fraternal.

A las numerosas infidelidades conyugales de Josefina durante sus campañas, por lo menos hasta los días de la ascensión al trono, apenas había correspondido Napoleón con algunas aventuras fugaces. Éstas se trocaron en una relación de corte muy distinto al encontrar en 1806 a la condesa polaca María Walewska, en una guerra contra los rusos; intermitente, pero largamente mantenido el amor con la condesa, satisfizo una de las ambiciones napoleónicas, tener un hijo, León. Esta ansia de paternidad y de rematar su obra con una legitimidad dinástica se asoció a sus cálculos políticos para empujarle a divorciarse de Josefina y solicitar a una archiduquesa austriaca, María Luisa, emparentada con uno de los linajes más antiguos del continente.

Sin otro especial relieve que su estirpe, esta princesa cumplió lo que se esperaba del enlace, al dar a luz en 1811 a Napoleón II -de corta y desvaída existencia, pues murió en 1832-, proclamado por su padre en sus dos sucesivas abdicaciones, pero que nunca llegó a reinar. Con el tiempo, María Luisa proporcionó al emperador una secreta amargura al no compartir su caída, ya que regresó al lado de sus progenitores, los Habsburgo, con su hijo, y en la corte vienesa se hizo amante de un general austriaco, Neipperg, con quien contrajo matrimonio en segundas nupcias a la muerte de Napoleón.

El ocaso

El año de su matrimonio con María Luisa, 1810, pareció señalar el cenit napoleónico. Los únicos Estados que todavía quedaban a resguardo eran Rusia y Gran Bretaña, cuya hegemonía marítima había sentado de una vez por todas Nelson en Trafalgar, arruinando los proyectos mejor concebidos del emperador. Contra esta última había ensayado el bloqueo continental, cerrando los puertos y rutas europeos a las manufacturas británicas. Era una guerra comercial perdida de antemano, donde todas las trincheras se mostraban inútiles ante el activísimo contrabando y el hecho de que la industria europea aún estuviese en mantillas respecto de la británica y fuera incapaz de surtir la demanda. Colapsada la circulación comercial, Napoleón se perfiló ante Europa como el gran estorbo económico, sobre todo cuando las mutuas represalias se extendieron a los países neutrales.

Napoleón con sus hijos

El bloqueo continental también condujo en 1808 a invadir Portugal, el satélite británico, y su llave de paso, España. Los Borbones españoles fueron desalojados del trono en beneficio de su hermano José, y la dinastía portuguesa huyó a Brasil. Ambos pueblos se levantaron en armas y comenzaron una doble guerra de Independencia que los dejaría destrozados para muchas décadas, pero fijaron y diezmaron a una parte de la Grande Armée en una agotadora lucha de guerrillas que se extendió hasta 1814, doblada en las batallas a campo abierto por un moderno ejército enviado por Gran Bretaña.

La otra parte del ejército, en la que había enrolado a contingentes de las diversas nacionalidades vencidas, fue tragada por las inmensidades rusas. En la campaña de 1812 contra el zar Alejandro I, Napoleón llegó hasta Moscú, pero en la obligada retirada perecieron casi medio millón de hombres entre el frío y el hielo del invierno ruso, el hambre y el continuo hostigamiento del enemigo. Toda Europa se levantó entonces contra el dominio napoleónico, y el sentimiento nacional de los pueblos se rebeló dando soporte al desquite de las monarquías; hasta en Francia, fatigada de la interminable tensión bélica y de una creciente opresión, la burguesía resolvió desembarazarse de su amo.

La batalla resolutoria de esta nueva coalición, la sexta, se libró en Leipzig en 1813, la «batalla de las Naciones», una de las grandes y raras derrotas de Napoleón. Fue el prólogo de la invasión de Francia, la entrada de los aliados en París y la abdicación del emperador en Fontainebleau, en abril de 1814, forzada por sus mismos generales. Las potencias vencedoras le concedieron la soberanía plena sobre la minúscula isla italiana de Elba y restablecieron en su lugar a los Borbones, arrojados por la Revolución, en la figura de Luis XVIII.

Su estancia en Elba, suavizada por los cuidados familiares de su madre y la visita de María Walewska, fue comparable a la de un león enjaulado. Tenía cuarenta y cinco años y todavía se sentía capaz de hacer frente a Europa. Los errores de los Borbones, que a pesar del largo exilio no se resignaban a pactar con la burguesía, y el descontento del pueblo le dieron ocasión para actuar. Desembarcó en Francia con sólo un millar de hombres y, sin disparar un solo tiro, en un nuevo baño triunfal de multitudes, volvió a hacerse con el poder en París.

Pero fue completamente derrotado en junio de 1815 por los vigilantes Estados europeos -que no habían depuesto las armas, atentos a una posible revigorización francesa- en Waterloo y puesto nuevamente en la disyuntiva de abdicar. Así concluyó su segundo período imperial, que por su corta duración se ha llamado de los Cien Días (de marzo a junio de 1815). Se entregó a los ingleses, que le deportaron a un perdido islote africano, Santa Elena, donde sucumbió lentamente a las iniquidades de un tétrico carcelero, Hudson Lowe. Antes de morir, el 5 de mayo de 1821, escribió unas memorias, el Memorial de Santa Elena, en las que se describió a sí mismo tal como deseaba que le viese la posteridad. Ésta aún no se ha puesto de acuerdo sobre su personalidad mezcla singular del bronco espadón cuartelero, el estadista, el visionario, el aventurero y el héroe de la antigüedad obsesionado por la gloria.

Sus Batallas

Las batallas libradas desde 1799 hasta 1815 entre Francia y varias naciones europeas son ya históricamente conocidas como las Guerras Napoleónicas. Estos enfrentamientos militares fueron una continuación de las guerras mantenidas por Francia en Europa durante la Revolución Francesa (1789-1799). En ellas brilló el talento estratega de Napoleón Bonaparte. Durante los años que había pasado en guarniciones de provincias (Valence y Auxonne), había aprovechado su tiempo para ampliar su preparación militar (profundizó en sus estudios de matemáticas, artillería y táctica militar); entró entonces, además, en conocimiento de los pensadores políticos clásicos (en especial Maquiavelo y Montesquieu) y descubrió su pasión por la historia (le deslumbraron las biografías de Alejandro, de Julio César y en especial la de Federico II).

La Primera Coalición

Durante la guerra de la Primera Coalición (1793-1797), Francia luchó contra la alianza formada por Austria, Prusia, Gran Bretaña, España, las Provincias Unidas (actuales Países Bajos) y el reino de Cerdeña. El gobierno francés —el Directorio— confió a Napoleón la dirección de las operaciones militares contra las tropas austriacas en el norte de Italia en 1796. En menos de un año, Napoleón había vencido a las fuerzas de Austria, superiores en número. En 1798, se le asignó el mando de una expedición que tenía como objetivo conquistar Egipto para cortar la ruta británica a la India. La invasión fracasó tras la batalla del Nilo y Napoleón regresó a Francia. Aunque ambas campañas se produjeron durante el régimen del Consulado, antes de la asunción del poder por Bonaparte, suelen ser consideradas como la primera fase de las Guerras Napoleónicas. Fue en ellas donde el líder francés desplegó por primera vez a gran escala su talento como jefe militar.



La segunda coalición

La victoria de Napoleón en la campaña contra los austriacos al norte de Italia puso fin a la Primera Coalición. No obstante, durante su estancia en Egipto se formó la Segunda Coalición (24 de diciembre de 1798) integrada por Rusia, Gran Bretaña, Austria, el reino de Nápoles, Portugal y el Imperio otomano. Las batallas principales de la guerra de la Segunda Coalición, que se inició a finales de 1798, tuvieron lugar en el norte de Italia y en Suiza al año siguiente. Los austriacos y los rusos, dirigidos por el general Alexandr Suvórov, vencieron a los franceses en el norte de Italia en las batallas de Magnano (5 de abril de 1799), Cassano (27 de abril), el Trebbia (17-19 de junio) y Novi (el 15 de agosto). La Coalición también tomó Milán; abolió la República Cisalpina, que se había constituido bajo los auspicios del gobierno francés en 1797; ocupó Turín y privó a Francia de sus anteriores conquistas en Italia.

El resultado de la lucha en Suiza fue más favorable para los franceses. Tras ser derrotados en Zurich (7 de junio) por Carlos de Habsburgo, archiduque de Austria, las fuerzas francesas dirigidas por el general André Masséna vencieron a las tropas rusas del general Alexander Korsakov el 26 de septiembre. Suvórov y sus fuerzas abandonaron el norte de Italia atravesando los Alpes para unirse a Korsakov en Suiza, donde sus tropas se habían dispersado tras ser vencidas. El ejército de Suvórov hubo de refugiarse en las montañas del cantón de los Grisones, donde quedó diezmado a causa del frío y el hambre. Los rusos se retiraron de la Segunda Coalición el 22 de octubre alegando como motivo la falta de cooperación de los austriacos.

Cuando Napoleón regresó a Francia procedente de Egipto en octubre de 1799, pasó a ser el líder del Consulado y ofreció la paz a los aliados. La Coalición rechazó esta propuesta y Napoleón planeó una serie de ataques contra Austria para la primavera de 1800. Bonaparte se adentró en Italia cruzando los Alpes con un nuevo ejército formado por 40.000 hombres y venció a los austriacos en la batalla de Marengo el 14 de junio. Mientras tanto, las tropas francesas del general Jean Victor Moreau habían penetrado en el sur de Alemania atravesando el Rin y tomando Munich. Moreau también había derrotado a las fuerzas austriacas del archiduque de Austria Juan de Habsburgo en la batalla de Hohenlinden, que tuvo lugar en Baviera el 3 de diciembre, y se había aproximado a la ciudad de Linz (Austria).

Las victorias francesas obligaron a firmar a Austria el Tratado de Lunéville el 9 de febrero de 1801, por el que Austria y sus aliados alemanes cedían la orilla izquierda del río Rin a Francia y reconocían a las repúblicas Bátava, Helvética, Cisalpina y Ligur, además de realizar otras concesiones. Asimismo, este tratado marcó la disolución de la Segunda Coalición. El único aliado que continuó la lucha contra Francia fue Gran Bretaña. Las tropas británicas se habían enfrentado sin éxito contra las francesas en territorio holandés en 1799, pero habían conquistado algunas posesiones francesas de Asia y otros lugares. Gran Bretaña firmó el 27 de marzo de 1802 la Paz de Amiens con Francia.

No obstante, esta paz resultó ser una mera suspensión de las hostilidades. En 1803 se produjo una disputa entre ambos países a propósito de la cláusula del acuerdo que establecía la restitución de la isla de Malta a la orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén. Gran Bretaña se negó a entregar la isla, por lo que estalló una nueva guerra contra los franceses. Una importante consecuencia de este conflicto fue que Napoleón abandonó su proyecto de establecer un gran imperio colonial francés en Norteamérica, al verse obligado a concentrar sus recursos en Europa. Así pues, vendió Luisiana a Estados Unidos. En 1805, Austria, Rusia y Suecia se unieron al conflicto en apoyo del bando británico, y España se alió con Francia; este fue el inicio de la guerra de la Tercera Coalición.

La Tercera Coalición

Napoleón se apresuró a tomar medidas contra la nueva alianza. Había ejercido una gran presión sobre Gran Bretaña desde 1798 al mantener a un ejército concentrado en Boulogne —a orillas del canal de la Mancha—, que hacía pensar a los británicos que se preparaba una invasión de Inglaterra. Bonaparte aumentó considerablemente el número de fuerzas destacadas en Boulogne cuando comenzaron las disensiones que hicieron estallar la guerra en 1803. Tras la formación de la Tercera Coalición contra Francia, sus tropas abandonaron Boulogne para enfrentarse a los austriacos, que habían invadido Baviera con un ejército dirigido por Fernando III, el gran duque de la Toscana, y el general Karl Mack von Leiberich. Varios estados alemanes, entre los que se contaban Baviera, Württemberg y Baden, se aliaron con Francia. Napoleón derrotó a las fuerzas de Austria en Ulm, capturó a 23.000 prisioneros y, a continuación, marchó con sus tropas a lo largo del Danubio y conquistó Viena.

Los ejércitos rusos, liderados por el general Mijaíl Kutúzov y Alejandro I, emperador de Rusia, respaldaron a los austriacos, pero Bonaparte venció a las fuerzas austro-rusas en la batalla de Austerlitz, también denominada de los Tres Emperadores. Austria se rindió nuevamente y firmó el Tratado de Presburgo el 26 de diciembre de 1805. Una de las cláusulas del acuerdo estipulaba que Austria debía entregar a Francia la zona del norte de Italia y a Baviera parte del propio territorio austriaco; asimismo, Austria reconoció a los ducados de Württemberg y Baden como reinos.





La Confederación del Rin

Dado que las tropas del general Masséna habían derrotado al ejército austriaco mandado por Carlos de Habsburgo en Italia, Napoleón aprovechó esta situación para nombrar a su hermano, José I, rey de Nápoles en 1806; asimismo, nombró a otro de sus hermanos, Luis I Bonaparte, rey de Holanda (la antigua República Bátava); el 12 de julio estableció la Confederación del Rin, constituida finalmente por todos los estados alemanes a excepción de Austria, Prusia, Brunswick y Hesse.

La formación de esta entidad política puso fin al Sacro Imperio Romano Germánico y casi toda Alemania quedó bajo el control de Bonaparte. No obstante, los éxitos en el continente quedaron contrarrestados en gran medida por la derrota que el almirante británico Horatio Nelson infligió a la fuerza conjunta de la flota francesa y española frente a las costas del cabo de Trafalgar el 21 de octubre de 1805. Napoleón implantó en 1806 el denominado Sistema Continental por el que los puertos de toda Europa quedaban cerrados al comercio británico. La superioridad naval de los británicos dificultó la aplicación del Sistema Continental e hizo fracasar la política económica europea de Bonaparte.

La Cuarta Coalición

Prusia, ante el incremento de poder de Francia en Alemania, se unió a la Cuarta Coalición compuesta por Gran Bretaña, Rusia y Suecia en 1806. Bonaparte aplastó a las tropas prusianas en la batalla de Jena el 14 de octubre de ese mismo año y tomó Berlín. A continuación, derrotó a los rusos en la batalla de Friedland y obligó a firmar la paz a Alejandro I.

La batalla de Friedland (cuadro de Carle Vernet)

De acuerdo con las principales condiciones del Tratado de Tilsit, Rusia tuvo que entregar sus posesiones polacas y aliarse con Francia, mientras que Prusia perdió casi la mitad de su territorio, tuvo que hacer frente a cuantiosas indemnizaciones y se le impusieron severas restricciones al tamaño de su ejército permanente. Rusia y Dinamarca emprendieron una acción militar contra Suecia que obligó a su monarca, Gustavo IV Adolfo, a abdicar en favor de su tío, Carlos XIII, a condición de que éste nombrara como su heredero al general Jean Baptiste Jules Bernadotte, uno de los mariscales de Napoleón. Bernadotte fue coronado en 1818 con el nombre de Carlos XIV Jean-Baptiste Bernadotte y fue el fundador de la dinastía actual sueca.

El Nacionalismo antinapoleónico

En 1808, Napoleón dominaba toda Europa, a excepción de Rusia y Gran Bretaña. Las principales razones del posterior declive fueron el surgimiento del espíritu nacionalista en varias de las naciones europeas derrotadas y la persistente oposición de Gran Bretaña, que, a salvo ya de una invasión gracias a la superioridad de su armada, no cesó de organizar y financiar nuevas coaliciones contra Napoleón.

España fue la primera nación en la que Bonaparte tuvo que hacer frente a las insurrecciones nacionalistas que provocaron su caída. El emperador francés, después de haber destronado al rey Carlos IV de España, nombró a su hermano José Bonaparte rey de este país en 1808. Los españoles se rebelaron y expulsaron al nuevo gobernante de Madrid. Se desató la guerra de la Independencia española (1808-1814) entre los franceses, que intentaban restaurar a José I Bonaparte en el trono, y los españoles, apoyados por las fuerzas británicas mandadas por Arthur Colley Wellesley, duque de Wellington.



Batalla de Wagram (cuadro de Carle Vernet)

Los franceses fueron derrotados, y el número de bajas que sufrieron perjudicó seriamente a Napoleón cuando se vio obligado a hacer frente a sus nuevos enemigos del este y el norte de Europa. Su primera oponente era Austria, que se unió a Gran Bretaña para formar la Quinta Coalición en 1809. El emperador francés derrotó a los austriacos en Wagram (julio de 1809) y les obligó a firmar el Tratado de Viena, por el cual Austria perdió Salzburgo, parte de Galitzia y grandes áreas de sus territorios del sur de Europa. Asimismo, se divorció de su primera mujer y contrajo matrimonio con la hija de Francisco II de Austria, con la vana esperanza de que este país no participara en nuevas coaliciones contra él.

La derrota de Napoleón

En 1812, Francia y Rusia entraron en guerra porque Alejandro I se negaba a aplicar el Sistema Continental. Dado que gran parte de sus hombres se encontraban en España, Napoleón invadió Rusia sólo con 500.000 hombres. Derrotó a los rusos en Borodino y conquistó Moscú el 14 de septiembre de 1812. Los rusos invadieron la ciudad, impidiendo así a las tropas francesas establecer allí cuarteles de invierno. Abandonaron Rusia y se adentraron en Alemania, pero la mayoría de los hombres murieron a lo largo del camino a causa del frío, el hambre y los ataques de la guerrilla rusa.

El Imperio Ruso se unió entonces a la Quinta Coalición, de la que también formaban parte Prusia, Gran Bretaña y Suecia. Prusia, en un estallido de fervor nacionalista provocado por las reformas políticas y económicas que se habían implantado desde la derrota de Jena, inició la guerra de Liberación contra Napoleón en 1813. Éste consiguió su última victoria importante en la batalla de Dresde, donde el ejército francés derrotó a las fuerzas conjuntas de Austria, Prusia y Rusia el 27 de agosto de 1813. Sin embargo, durante el mes de octubre, Napoleón se vio forzado a replegarse sobre el Rin tras la batalla de Leipzig, quedando liberados los estados alemanes. Los ejércitos rusos, austriacos y prusianos invadieron Francia desde el norte al año siguiente y tomaron París en marzo de 1814; Napoleón abdicó y hubo de exiliarse en la isla de Elba, situada en el mar Mediterráneo.

Los miembros de la Quinta Coalición se reunieron en el Congreso de Viena para restaurar a las monarquías que Napoleón había derrocado en Europa. Sin embargo, mientras trazaban el nuevo mapa europeo, Bonaparte consiguió escapar de Elba, se dirigió a Francia, donde se apresuró a formar un ejército; tras vencer en Ligny y fracasar en Quatre-Bras, el 18 de junio de 1815 fue definitivamente derrotado en la batalla de Waterloo, que puso fin a las Guerras Napoleónicas.


Cuestionario

1. Elabora un Cuadro genealógico sobre Napoléon Bonaparte


2. Arma el cuadro de la Primera Coalición


3. Arma el cuadro de la Segunda Coalición




4. Elabora el cuadro de la tercera coalición


5. Elabora el cuadro de la cuarta coalición



6. Arma el cuadro de la Quinta Coalición




7. Arma el cuadro de la sexta coalición