Etiquetas

Infografías (242) Infogramas (144) Historia del Perú (HP4) (86) Perú Incaico (72) Historia del Perú (HP3) (69) Perú Preincaico (68) Perú Virreinal (68) Historia Edad Contemporánea (67) Historia Edad Moderna (67) Perú República (66) Trabajos de alumnos (66) Historia Universal 2 (H2) Edad Moderna y Contemporánea (56) Historia de Otras Culturas (56) Historia Edad Antigua (54) Historia de Piura (54) Incas (53) Arte Peruano (45) Francia (45) Geografía del Perú (44) Siglo XVIII (43) Guerra con Chile (41) Historia Edad Media (38) Perú Emancipación e Independencia (37) Arte Universal (36) Mapas de Historia (32) Revolución Francesa (32) Geografía (29) Historia del Perú (28) Siglo XX (27) Patacones (26) Historia Moderna (HMO) (25) Piura (25) Monografías (23) Patrimonio (23) Segunda Guerra Mundial (23) Perú (22) Alemania (21) Estados Unidos (20) Renacimiento Artístico (20) Siglo XIX (20) Época Virreinal (20) Inglaterra (19) Era Napoleónica (18) Prehistoria (15) Conquista Española (13) Cultura Moche (13) España (13) Historia de la Ingeniería (HIS) (13) Mundo Islámico (13) Revolución Industrial (13) Egipto (12) Modelos de Evaluaciones (12) Ecología (11) Virreyes del Perú (11) Cultura Vicús (10) Power Point (10) Primera Guerra Mundial (10) Actualidad (9) Fotos (9) Grecia (9) Guerra Fría (9) Italia (9) Sipán (9) China (8) Era Victoriana (8) Ilustración (8) Clase video (7) India (7) Judaísmo (7) Lima (7) 2012 (6) Antiguo Régimen (6) Cultura Chavín (6) Romanticismo (6) Confederación Perú Boliviana (5) Economía (5) Humanismo (5) Luteranismo (5) Mujeres (5) Muro de Berlín (5) Pearl Harbor (5) Religiosidad peruana (5) Símbolos Patrios (5) África (5) Barroco (4) Ceques (4) Cultura Paracas (4) Descubrimiento de América (4) Esclavos (4) Kuélap (4) Machu Pichu (4) Mar Peruano (4) Mitología (4) Pedagogía y Estrategias de Aprendizaje (4) Revolución Rusa (4) América Latina (3) Apartheid (3) Argentina (3) Arte Neoclásico (3) Atahualpa (3) Batalla de Arica (3) Borbones (3) Caral (3) Cuba (3) Cultura Nazca (3) Cusco (3) El Tribunal del Santo Oficio (3) Era del Guano (3) Guernica (3) Iglesias Perú (3) La Santa Inquisición (3) Neoclásicismo (3) Palabras con historia (3) Peligros del Patrimonio (3) Quipu (3) Runa Simita Yachay (3) Siglo XVI (3) Tesis de las 200 Millas de Mar Peruano (3) Versalles (3) Campaña del Sur (2) Canal de Panamá (2) Caudillismo (2) Estados Generales (2) Reformas Borbónicas (2) Viajeros (2) Constitución de 1812 (1)
Mostrando entradas con la etiqueta Romanticismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Romanticismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de septiembre de 2014

El Romanticismo (Infografías)

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia

Trabajo elaborado por
Rocío Curo
Cuarto de Secundaria 2014



viernes, 22 de febrero de 2013

jueves, 21 de febrero de 2013

domingo, 22 de julio de 2012

El Romanticismo

(Construyendo juntos el conocimiento de la Historia)

Extracto del trabajo de Leonardo Roa
Cuarto de Secundaria

El Romanticismo propiamente dicho pasa por Francia, donde no triunfa definitivamente hasta 1830, fecha en que Víctor Hugo (ver anexo 1) estrena su “Hernani” . En España se introduce lentamente; a partir de 1814 comienza la difusión de las teorías románticas alemanas y con ellas la defensa de la tradición literaria española; pero la victoria de la nueva escuela no tiene lugar hasta 1835, año del estreno del “Don Alvaro” del Duque de Rivas (ver anexo 2).

1. Inicios del Romanticismo

El Romanticismo se inició impulsado por el Sturm und Drang (Tempestad y Pasión), movimiento literario juvenil de liberación individual, sentimiento y amor a la naturaleza, que se desarrolló en Alemania desde 1770, aproximadamente, hasta inicios del siglo XIX.

Coincidió, en cuanto a temática, con el prerromanticismo inglés. El nombre provenía del título de una obre teatral del alemán Federico Maximiliano von Klinger, estrenada en 1776 y respondía a una necesidad de reacciones contra el espíritu de la Ilustración.

“Borwell, viajero inglés, habría sido el primero en usar el término “romántico” en el sentido de “salvaje”, al mencionar sobre el romantic aspect de la isla de Córcega, en Francia. La palabra pasó al francés, a fines del siglo XVIII, como “romanesque”, equivalente a “novelesco” y fue utilizado para referirse a lo pintoresco, lo extravagante. Finalmente, el escritor alemán Luis Tieck habría sido el primero en utilizar el vocablo “romántico” para bautizar al movimiento literario ya en formación.”

En el párrafo anterior se intenta explicar un poco la procedencia del término “romanticismo” y como es que se fue derivando desde aplicarle el calificativo de “novelesco” hasta finalmente pasar a ser el nombre de una nueva corriente ideológica.

a. Liberalismo

El liberalismo es una corriente ideológica que antecede al romanticismo, es básicamente la corriente que construye las bases de la ideología y la temática romántica y claro está que compartían la gran mayoría de sus ideales tales como la libertad individual y la igualdad de los individuos como base para el progreso de la sociedad, se encontraban en contra de cualquier tipo de monarquía o autoritarismo y siempre se encargaron de denunciar cualquier tipo de limitación que se le pudiera aplicar a un individuo.

“El liberalismo fue la ideología y el sistema político que surgió tras la Revolución Francesa. Propugnó la libertad individual y la igualdad como base para el progreso de la sociedad. Por ello, condenaban todo tipo de opresiones y privilegios, y defendían las libertades básicas del individuo, planteando la promulgación de constituciones con el fin de limitar el poder de lo monarcas.”

“A pesar de que las ideas románticas llegaron a España con retraso, fue la Constitución de 1812, promulgada por las Cortes de Cádiz, una de las primeras en recoger las ideas liberales.”

Así fue como surgió el Romanticismo, impulsado por jóvenes que se definían como liberales, seguidores del liberalismo, y tenían como premisa defender la libertad de la persona y la de los pueblos.

b. Raíces del Romanticismo en España.

La última década del siglo XVIII y las primeras décadas del siglo XIX estuvieron marcadas con el nombre de un personaje francés llamado Napoleón Bonaparte, quien quiso conquistar toda Europa. Bonaparte logró invadir España a pesar de la tenaz resistencia del pueblo español ante el ejército francés. Los intereses napoleónicos afianzaron el sentido de libertad y propiciaron el auge de los nacionalismos.

Influencia marcada desde la Revolución Francesa y plasmada en la famosa pintura de Eugene Delacroix, “La libertad guiando al pueblo”

Básicamente el romanticismo en España se termina concretando en respuesta a las monarquías que reaparecieron tras el afán expansionista de Napoleón Bonaparte. Y como en España habían quedado también impregnados con los ideales de la Revolución Francesa de libertad, igualdad y fraternidad, entonces al encontrarse bajo un totalitarismo tuvieron que luchar por la libertad de la persona y la de los pueblos.

CAPÍTULO II: LA LITERATURA DEL ROMANTICISMO ESPAÑOL

1. Contexto histórico

En 1808 se encontraba en curso la invasión de las tropas de Napoleón a España, este suceso obedecía a su vez a la guerra que Inglaterra sostenía con Francia para impedir que Napoleón controlara Europa.

Napoleón a su vez invadió España y Portugal en 1808 para cerrar sus puertas a Inglaterra, es decir, para aislar a su enemigo.

La invasión se produjo coincidiendo con la crisis de la familia reinante de España en su etapa política más lamentable, de manera que Napoleón apresó al rey Fernando VII de España, sucesor de Carlos IV, y lo llevó a Francia.

Nombró rey a su hermano José, a quien apellidaron Pepe “Botella” aunque al parecer era abstemio. Lo cierto es que el mejor ejército de Europa se encontró con la resistencia inusitada de las guerrillas del pueblo y el pintor Goya inmortalizó, en un cuadro famoso, los fusilamientos del 2 de mayo de 2012 (Ver Anexo 3), es decir, las represalias del ejercito francés.

España en 1808 tenia menos de 11 millones de habitantes. Su economía, como la monarquía absoluta, vivía una época de decadencia sostenida. Sobretodo desde que en 1713 los últimos tercios españoles (que habían dominado Europa) fueron derrotados y España con ellos en la batalla de Rocroi.

La invasión francesa de España produjo dos movimientos de antítesis, el pueblo español hizo una resistencia memorable ante el agresor, de la que saldrían caudillos que como Javier Mina, pelearían más tarde al lado de los insurgentes mexicanos para ser considerado como uno de los héroes de la independencia de México.

Pero en España, a la hora de la invasión francesa, la clase más ilustrada que aspiraba a derrotar la monarquía absoluta, pensó que la invasión serviría a sus intereses. Entonces los ilustrados fueron bautizados por el pueblo español como los afrancesados.

Después de todo, los ejércitos de Napoleón sufrieron serias derrotas en España y el propio Napoleón se vio obligado a dirigir las operaciones, él mismo, contra los guerrilleros españoles.

Esto ocurría en Europa y las noticias llegaban a las colonias de América generando una interrogación histórica: “Si el representante legítimo de la monarquía española estaba preso y un francés se encuentra al mando del gobierno. ¿Quién debe gobernar en las colonias?”

Fue así que a raíz de estas interrogantes las colonias que se encontraban bajo el poder de España se iban planteando la idea de gobernarse autónomamente. Es entonces que, el 19 de julio de 1808, el ayuntamiento de México pidió al virrey Iturrigaray que Nueva España debería gobernarse autónomamente mientras el monarca legítimo estuviera preso.

Ante esta primera muestra de insurgencia, apresaron a los responsables de aquel pedido de autonomía, incluso se apresó al Virrey al que se le hizo la interrogante.

La gran crisis se iniciaba en España, todas sus grandes colonias que lo habían hecho una potencia durante largos años ahora se planteaban la interrogante de quién debería gobernar. Y fue así como se iniciaron las batallas por la independencia de las colonias españolas y España iba perdiendo el poder.

Y poco a poco la gran ruptura en la estabilidad gubernamental de España se hacia cada vez más presente.

Entonces, es en este contexto en el que se presenta el auge de los nacionalismos y los liberalismos en España. Como respuesta a la opresión sufrida por parte del ejército francés y la pérdida de poder por la insurgencia de las colonias.

Los nacionalismos aparecen una vez pasada la monarquía francesa en España, fue cuando el pueblo se da cuenta por todo lo que ha pasado su país y se empieza a identificar con él, plasmando un gran amor a la patria en sus escrituras, obras y cualquier tipo de arte en general.

También al haberse visto bajo el yugo francés, en donde se dieron muchas restricciones debido al totalitarismo que regía el hermano de Napoleón, nace un sentido por defender la libertad de los individuos y sobreponer lo que sentían ante lo que les dictaba la razón.

“Tras la modorra del siglo XVIII en España (época de la decadencia), la literatura española inicia su recuperación, debido sobre todo a la libertad de expresión y al abandono de las reglas.”

“El movimiento romántico español sobrevino tardíamente. Sólo después de la muerte de Fernando VII (1817) pudo propagarse rápidamente por todo el territorio, pero sus más logrados frutos se observan después de 1830 (hacia 1833).”
a. Siglo de las Luces

Durante el siglo XVIII, España estará abierta al influjo de las ideas de la Ilustración, que tiene en la educación uno de sus pilares principales.

Fue así como se dejó una gran base educativa para el futuro de los españoles, que contaban con una gran cantidad de escuelas de educación superior, escuelas de preparación y escuelas de bellas artes.

De estas últimas saldrían después los grandes artistas que plasmarían como era la rectitud y el predominio de la razón en el estado español.

Producto del Siglo de las Luces en España es que salen los ilustrados que son los que se encontraban en constante lucha en contra de las injusticias de su monarquía, serían los que acompañaban a los grandes mandatarios siempre vigilando que no se cometieran abusos, ya que contaban con el conocimiento ilustrado.

De por sí los ilustrados forman una parte importante en este periodo ya que, al ser ellos los que finalmente a la hora de abogar por la libertad española ante la invasión francesa a manos de Napoleón y su ejército, de impulsar las ideas de ilustradas de liberación, terminaron apoyando la causa Napoleónica.

Los ilustrados vieron en la invasión Napoleónica una oportunidad para satisfacer sus intereses. Al ser los ilustrados los que regían el poder en España, no quedó más que formar guerrillas y afloraron los nacionalismos.
2. Factores de la aparición del Romanticismo en España

De los motivos por los cuales se empieza a poner los sentimientos por encima de la razón y nace el Romanticismo en España, más allá de haberse visto influenciada por la corriente que venia creciendo en Alemania, Inglaterra y Francia, es el resurgimiento de España tras la guerra con Francia, se quebrantaron los ideales de la Revolución Francesa y se perdió la confianza en los ilustrados y su ideología de anteponer la razón a los sentimientos.

Ahora nacen los nacionalismos, producto de la derrota ante Francia y el posterior levantamiento ante la misma potencia, pero esta vez con buenos resultados para los españoles.

Ahora se produce un cambio de ideología, los españoles anteponen el fervor de sus sentimientos, el afán por expresarlos y plasmarlos, ante la razón y la rectitud de una vida en la que se cree que todo puede ser resuelto por la razón, sin saber que es la misma capacidad para razonar la que nos ha llevado a tantos retrocesos en la historia.

“Tras la Revolución Francesa (1789), quedaron consagrados los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. Sin embargo, la aparición en el escenario europeo de un pequeño hombre, llamado Napoleón Bonaparte, y su política expansionista trastocaron dichos ideales.”

“Los aparentes años de paz, pos Revolución Francesa, se transformaron en tiempos de guerra en diversos lugares de Europa. Estas guerras incentivaron el auge de los nacionalismos y, tras el fracaso de Napoleón, reactivaron el poder de las monarquías absolutas (debilitadas tras la Revolución Francesa).”
a. Incursión Napoleónica en España

En la segunda mitad del siglo XVIII, se llevó a cabo un suceso que cambiaría la perspectiva acerca de las monarquías y las injusticias cometidas contra el pueblo en toda Europa y Norte América, la “Revolución Francesa”.

En ella se luchó por los derechos de los ciudadanos, se luchó contra la discriminación por parte de la burguesía y la igualdad entre todos. Nadie tenía por qué valer más que otra persona por el simple hecho de no pertenecer a una misma clase social.

Y fue así que se plantearon unos ideales que se difundieron por toda Europa, empapándola con su significado y dando a conocer a los demás cómo es que tras años de injusticias, finalmente el pueblo se levantó e hizo que las personas que se encontraban en el poder se dieran cuenta que es gracias a ellos que están donde están.

Estos ideales fueron los de “liberté, égalité e fraternité” , que se vieron trastocados tras la llegada de Napoleón Bonaparte al poder.

Él, con sus ideales expansionistas dejó totalmente de lado los previamente formados ideales de libertad, igualdad y fraternidad, los cuales habían sido ya bien captados por la sociedad Española y forman una base para lo que más tarde vendría a ser el romanticismo español.

b. Auge de los nacionalismos

Tras lograr expulsar a los franceses de su territorio, e incluso mucho antes, en la mente de los españoles se había desarrollado cierta forma de pensar con respecto a su patria.

El amor hacia el lugar que los había visto nacer, el lugar donde habían pasado gran parte de su vida, donde crecieron y se desarrollaron. Ese sentimiento que, al saber por lo que ha pasado, te hace suspirar de orgullo o resentimiento.

Los románticos de la época, básicamente tomaron los sentimientos del amor hacia la patria y la nostalgia y los plasmaron, no se cansaron de hacer notar por encima de todo lo que sentían, ya sea bueno o malo, daban a conocer lo que pensaban sin temor a las represalias.

“A consecuencia de las guerras napoleónicas, se manifestó en España el interés hacia la historia, las tradiciones y las costumbres propias de cada pueblo, del que son muestras el desarrollo de la novela histórica, el costumbrismo y los romances.”
3. El Romanticismo en España

Las circunstancias políticas que vivió España como, por ejemplo, la Guerra de las Independencia contra el invasor francés (1812 – 1814) y, posteriormente, el gobierno absolutista del rey español Felipe VII (1814 – 1833), hicieron que las ideas del Romanticismo llegaran con gran retraso a España.

Fueron, precisamente, los liberales que retornaron a España tras la muerte de Felipe VII, quienes llevaron el espíritu romántico que ya durante décadas dominaba Europa.

“Se puede hablar de en España de dos tipos de Romanticismo: antiguo y moderno. El primero es un retorno al uso de romances (series indefinidas de versos octosílabos) y al teatro clásico español (Lope, Calderón, Tirso); el segundo se desarrolló bajo el influjo francés.”

Son considerados precursores del Romanticismo español algunos escritores “seudoclásicos” como: Gaspar Melchor de Jovellanos, Manuel José Quintana y Juan Meléndez Valdés.

También se pueden observar otros tipos de Romanticismo:

Romanticismo histórico:

El cual trata el “yo colectivo”. Se inspira en la historia, la tradición y las leyendas nacionales, especialmente de la Edad Media. Lo representan José Zorrilla y el Duque de Rivas.

Romanticismo subjetivo:

El cual trata sobre el “yo individual” y sus temas son el reflejo de la propia intimidad del autor (amor, nostalgia, patria). Lo representan José de Espronceda y Gustavo Adolfo Bécquer.
4. La literatura romántica en España

La influencia del Romanticismo en la literatura española se dio de manera tardía y breve en las primeras décadas del siglo XIX. Sin embargo, ello no impidió que el cambio ideológico que representó el movimiento se viera reflejado claramente en la producción literaria.

Los escritores españoles de la época no se sometieron a reglas, es decir, dejaron atrás la rigidez neoclásica, evidenciando individualismo, subjetividad y además dieron rienda suelta a sus propios sentimientos.

Los románticos españoles buscaron impresionar y sorprender al lector a través del empleo de adjetivos, exclamaciones, interrogaciones y ptras figuras que evidenciaron los sentimientos que se querían transmitir.
a. Características de la literatura romántica

La libertad creativa:

La libertad creativa hace que la obra literaria sea producto del genio, antes que de la aplicación de normas y de la razón, en otras palabras, el literato romántico se deja llevar por su instinto e intuición individual.

El yo personal:

Se abordó el “yo personal” como tema, es decir, a diferencia de los neoclásicos que normalmente no hablaban de ellos mismo, los románticos demuestran un gran individualismo, así como mucha subjetividad.

Las obras evidencian sentimientos de amor, anhelos de felicidad, pero también derrota, decepción, angustia y pesimismo.

Otros temas que se abordan son los relacionados con la historia, las costumbres de cada pueblo y las tradiciones.

Paisajes Singulares:

Empleo de paisajes singulares, en los cuales es característica la presencia de una naturaleza rebelde, salvaje y misteriosa como, por ejemplo, bosques oscuros, mares tempestuosos, acantilados y noches tenebrosas. Mientras que entre los paisajes urbanos son comunes los cementerios, las ruinas y los castillos.

“En el Romanticismo la acción se enmarca con frecuencia en una naturaleza abrupta, hostil y llena de fuerza”

“Los paisajes lúgubres, el mar embravecido, las tormentas, la noche, los cementerios, las ruinas… constituyen típicos escenarios románticos que contribuyeron a crear ambientes y subrayar los sentimientos melancólicos o exaltados de los románticos.”
5. Géneros literarios
a. La poesía

La imitación neoclásica fue sustituida por la originalidad. Los poetas románticos trataron de saltar las barreras que se interponían entre su corazón y su poesía, es decir, dejaron que sus sentimientos se expresaran libremente.

La poesía romántica no solo expresó emociones íntimas, propias de la poesía amorosa, sino también sentimientos en torno a la muerte, el dolor humano, el destino, etc.

Los poetas románticos realizaron grandes innovaciones en la versificación. Combinaron el uso de las estrofas clásicas con la creación de nuevas combinaciones métricas. La polimetría (el uso de diversas variaciones métricas dentro del mismo poema) fue una práctica corriente.

Entre las estrofas, la más destacada fue el romance, utilizada con profusión.

Son representantes de la poesía romántica José de Espronceda y Gustavo Adolfo Bécquer.

La poesía es el género a través del cual se evidencian mejor los sentimientos, las sensaciones y las vivencias, lo que la convierte en la forma de expresión propiamente romántica.

Esta presentó dos variantes:

La poesía histórico – legendaria

La poesía histórico – legendaria trata temas de la realidad pasada de España.

Esta variante poética de la primera mitad del siglo XIX recogió leyendas, sucesos históricos, historias imaginadas y representaciones de ideas abstractas a través de figuras y expresiones fantásticas llamadas alegorías.

Además, se crearon poemas exaltadamente románticos y liberales, tanto en su contenido como en su forma. Su máximo exponente fue José de Espronceda.

La poesía lírico – sentimental

La poesía lírico – sentimental poseía una gran subjetividad y se valía de recursos retóricos y metáforas.

Los poetas de la segunda mitad del siglo XIX muestran una poesía de tono más íntimo y pasional. El gran representante y símbolo hasta nuestros días de la expresión lírico – sentimental es Gustavo Adolfo Bécquer.



b. El teatro

El drama fue el subgénero teatral por excelencia de la literatura romántica.

Los principales dramaturgos del Romanticismo son José Zorrilla y el Duque de Rivas.

Los románticos se rebelaron contra las normas que imponía el teatro neoclásico, creando una dramaturgia cuyas principales características son las siguientes:

Libertad como principio:

El dramaturgo mezcla la prosa y el verso, lo cómico y lo trágico; no respeta las unidades de tiempo, de acción y de lugar.

Además, utiliza versos de diferente medida y presenta un número variable de actos en las obras.

Dramas de protagonistas:

El protagonista suele ser un héroe misterioso marcado por un destino trágico, que lo lleva a la catástrofe final.

Importancia de la naturaleza:

Los acontecimientos se sitúan en un marco que refleja las acciones y los sentimientos de los personajes.
“El teatro es el género, en el cual se te permite mezclar lo trágico y lo cómico, lo popular y lo aristocrático; además, se combinan el verso, la prosa y toda clase de estrofas en una sola obra.”

“En el teatro predominan los temas que abordan los amores imposibles, los desafíos, las rebeldías políticas, las venganzas y los suicidios; además, de los temas históricos y legendarios. Los más destacados representantes del teatro romántico fueron José de Zorrilla y Duque de Rivas.”

c. La prosa

La prosa romántica se desarrolló en torno a dos géneros: la novela histórica y el cuadro de costumbres.

La novela histórica es una manifestación más del gusto romántico por el mundo caballeresco medieval. En España tuvo poco desarrollo, aunque poetas como Espronceda o Larra cultivaron el género.

“La novela histórica, instrumento de evasión hacia épocas remotas, pero en el cual interesa más la ficción, es decir, los escritores crean personajes que cumplen ideales nobles, sin embargo, muchas veces tienen un trágico destino.”
Más fortuna tuvo el costumbrismo, cuya principal expresión fueron los cuadros costumbristas. Los cuadros de costumbres son descripciones breves en las que, generalmente, se retrata el habla y las costumbres del pueblo de una forma idealizada y complaciente, teñida de cierto humorismo.

“Los cuadros costumbristas fueron descripciones en las que se retrata con cierto humor la vida cotidiana del pueblo, así como los defectos de la sociedad española.”

A menudo, estos artículos se publicaron en los periódicos de la época.

Entre los escritores costumbristas destaca Mariano José de Larra, quien desliza en estos cuadros una fuerte crítica hacia el atraso y la ignorancia de la sociedad española, hacia la lentitud de la administración o hacia la pereza de muchos españoles.

Ludwig Van Beethoven

(Construyendo juntos el conocimiento de la Historia)

Extracto de la monografía de Fiorella Boza
Tercero de Secundaria


CAPÍTULO I

Biografía

Este compositor alemán (1770-1872) fue como Mozart, un niño pródigo. Dio su primer concierto cuando sólo tenía ocho años. A pesar de la fuerte sordera que le afectó desde 1802, nunca dejó de componer. En todos los rincones del mundo se conocen sus sinfonías; los expertos dividen la producción de Beethoven en tres etapas: clásica, de plenitud y periodo de culminación.

1.-Vida:

Nació en Bonn el 16 de diciembre de 1770; de padre músico, humilde, bohemio, bebedor; que impresionado por las dotes de su hijo, pensó llevarlo a una carrera parecida a la de Mozart niño: efectivamente a los ocho años dio un concierto en Colonia e hizo una pequeña excursión por Holanda.

La niñez de Beethoven, víctima de los maltratos y de la brutalidad de su padre; y de la enfermedad de su madre, fue triste y penosa. A la edad de cinco años comenzó su

educación musical, dirigida por su padre, quien, adivinando lo que prometía su precoz talento, no tardó en encomendarlo a personas más expertas y dos años después despertó en su corazón el gusto y el sentimiento por la buena música.

A los doce años es ya un asombroso intérprete, tanto en el piano como en el órgano, aunque trabajó también como viola en la orquesta del archiduque. Abandonó toda clase de estudios no musicales, fijándose ya desde ese momento, de su instinto, para lecturas y para concepción del mundo.

Ya en la adolescencia la ilusión de Beethoven se centró en Viena, ciudad que visitó por primera vez a los diecisiete años, la tradición; más bien leyenda, colocó en este viaje la entrevista con Mozart. De vuelta a Bonn la unión de las familias con la alta sociedad le colocó en su primera actitud de señorío. Gracias a esta protección y empujado también por la muerte del padre, fue vienés desde 1792.

En Viena buscó al verdadero maestro: a Haydn, aunque las relaciones de maestro y discípulo fueron a veces impetuosas, sin perjuicio, además de completar el aprendizaje con Salieri, representante del italianismo de escuela y con Albrechtsberger.

Con las obras dedicadas al príncipe Lichnowsky tuvimos ya el número uno de opus. Aunque todavía hizo algunas salidas como concertista, Beethoven apareció ya centrado en su tarea de compositor: vienés en su clasicismo, pero ya con su garra personal.

Los rápidos progresos que bajo dirección de Neefe hizo Beehoven, fueron de tal realidad que aquel no tuvo reparo en afirmar al año siguiente en una carta que publicó en el Bramers, que su discípulo dominaba casi todo el repertorio de Bach, presentándolo al mundo como un segundo Mozart. Su instrucción científica y literaria quedó en cambio, por desgracia, bastante descuidada. En 1784, cuando todavía contaba con trece años era ya el asombro de cuantos lo oían.

En 1787 el elector Francisco, hermano del emperador José II, lo envió a Viena para que completase su educación. El esplendor de las fiestas musicales de la corte de Bonn estaba en todo su apogeo. Artistas como Andrés y Bernardo Bomerg y Maximiliano Williann fueron miembros de la orquesta, compañeros de Beethoven, que recibió de todos ellos pruebas de admiración y aprecio.

Por espacio de dos años fue discípulo de Haydn, revisaba sus composiciones; pues después el célebre compositor emprendió un viaje a Londres.

Sus trastornos en el oído empiezaron en 1795 y degeneraron en la sordera definitiva en 1819, razón por la cual decidió comunicarse con los “cuadernos de conversación “. Tuvo éxito en sus presentaciones independientes y luchó contra la concepción del “músico de librea”. Conoció a Johann Wolfgang Von Goethe en Loplitz. Beethoven representó la madurez del clasicismo vienés y la aurora del romanticismo europeo.

1.1. Niñez amarga

En 1810, a la edad de cuarenta años, Beethoven ya era famoso, gozaba de un creciente prestigio y era dueño de una buena situación económica, debido tanto a la calidad excelsa de su arte cuanto a su infatigable laboriosidad .

He aquí que ansiado dar a su vida un sentido práctico mediante el matrimonio, se preocupó por sus documentos personales y escribió en Viena una carta que dirigió a su amigo de la niñez, Franz Gerhard Wgeler, residente en Koblenz, Alemania.

En la epístola, con cierta candidez, escribió el músico: “…Se que no te rehusarás a cumplir con una súplica de un amigo tuyo si te pido que me consigas mi fe de bautismo. Si estimas oportuno investigar y estuvieras dispuesto a hacer el viaje a Bonn, te ruego cobrarme todos los gastos. Sin embargo advierte que tuve un hermano, nacido antes de mí, que también se llamaba Ludwing y murió.

Para determinar mi edad exacta deberías, por consiguiente, encontrar primero a este Ludwing. Porque sé que otras personas, al informar que soy mayor de lo que en realidad soy, han sido responsables en virtud de este error. Por desgracia, he vivido durante algún tiempo sin saber mi edad, tenía un riesgo familiar, pero se ha perdido, Dios sabe cómo. Mientras más pronto me envíes la fe de bautismo, mayor será mi gratitud.”

Hoy se sabe que Beethoven nació en la ciudad alemana de Bonn, a orillas del Rin, el 16 de diciembre de 1770, que su casa natal fue modesta y que el ambiente imperante en ella fue tan nefasto que había que marcar para siempre la naturaleza sensitiva del pequeño Ludwing.

1.2. Familia

Su padre Juan, fue un mediocre cantor de la corte, pero el abuelo, también llamado Luis, había sido director de conciertos del teatro y de los bailes del Príncipe Elector y era hombre de talento, consagrado al trabajo y de una vida digna, virtudes que parecían haberse reecarnado en el nieto.

A los ocho años lo presentó en un concierto de clave en el que fue aclamado por el público, pero la crítica señaló tales defectos en la ejecución que Juan comprendió que debía dar a su hijo una educación más seria, la que confió al organista Van den Eeden y luego a su sucesor Neefe.

1.3.-El apellido van Beethoven:

La partícula van que antecede al apellido Beethoven indica su lugar de origen. Se cree que los Beethoven, radicados en Bonn desde los tiempos en que el abuelo Ludwing era muy joven, procedía de Betho, una aldea de Limburgo, Bélgica, se casaron con mujeres alemanas y así se formó la mezcla de sangres que Beethoven recibió como herencia. En su obra, sin embargo, nada hay que recuerde.

1.4. Características de Beethoven

Beethoven fue de regular estatura y robusta complexión: en su rostro lleno, sano y algo picado de viruelas, rodeado de espesos cabellos, generalmente desordenados, relucían unos ojos vivos y de mirar inquieto. Siempre que hablaba de música adquiriendo una expresión hondamente atractiva. Su carácter era generoso y benévolo, inclinándose para la verdad y el bien.

En su trato era por lo general taciturno, y poco comunicativo, costando arrancarle algunas palabras, pero cuando estaba de buen humor le gustaba bromear y tenía ocurrencias muy felices e ingeniosas.
El aspecto exterior de Beethoven, personaje muchas veces retratado por los pintores de su tiempo, estaba en completa desarmonía con su espíritu hipersensible, generoso y amante, que muy pocas personas supieron descubrir y valorar.

Sus pobres cualidades físicas ocasionaron la mayor parte de sus desencantos amorosos y, sin embargo, Beethoven debió haberse atraído muchas veces las miradas de la gente, por la grandiosa cabeza que emergía como isla salvaje, magnífica, de aquel cuerpo repetidamente debilitado por las enfermedades.

En esta poderosa cabeza de león, que daba cabida a un rostro oscuro, de piel afeada por cicatrices de viruela, brillaban los ojos penetrantes que sumados a la estrecha línea de los labios parecían detener con dificultad el torrente de la inspiración dispuesto a romper el cauce que lo aprisiona. En el adusto rostro se conjugaban los rasgos más notables de una personalidad que con frecuencia entraba en conflicto con ella misma.

Ludwing van Beethoven, genio musical espléndido brillante y avasallador, era un hombre pequeño, burdo en sus maneras y demasiado torpe para intervenir en las danzas del salón; al hacerlo solía tropezar con los muebles y derribar jarrones y estatuillas. Su presencia correspondía más a un labriego que a un virtuoso del piano.

Se enamoró con frecuencia; pero no llegó a casarse aunque consideraba ideal la vida matrimonial; se dice que, cuando tenía 25 años, pretendió a una cantante de ópera, Magdalene Willmann, quien le calificó de “feo y chiflado”.

Existen dudas respecto a tres compromisos posteriores, uno de los cuales rompió a causa de su deficiente salud; pero todas las noticias indican que aquel hombre extraño se afanaba en pos de ilusorias esperanzas.

El desengaño amoroso, la sordera, las dificultades económicas, los disgustos producidos por su sobrino Karl; aparecen simbolizados por el famoso testamento de Heilistad.

1.5. El desenlace:

Todos sus transcendentales descubrimientos de efectos orquestales datan de épocas en que ya estaba demasiado sordo para comprobar auditivamente, lo que sólo dependía de su imaginación. En 1826 pasó dos meses en casa de su hermano Johann, que vivía cerca de Viena. La casa no reunía condiciones para el invierno. Johann no le permitía encender el fuego en su dormitorio y acabó enviándole a Viena en un carruaje descubierto. Era un día frío y húmedo y Beethoven cogió un resfriado que tuvo un desenlace fatal.
Por el año 1872 Beethoven contrajo una grave enfermedad que le produjo la muerte después de unos meses de horribles sufrimientos. La multitud imponente le acompañó en su última morada en el cementerio de Washring, de donde en 1888 fueron trasladados los restos.

En sus funerales se ejecutó el “Réquiem de Mozart”, asociando así felizmente la memoria de aquel sublime maestro al duelo general. Veinte años más tarde su ciudad natal le erigió una estatua de bronce y en 1880 Viena le levantó otra.

Cuando Beethoven muere, se cierra una época de la música montada a caballo sobre el clasicismo y el romanticismo. Beethoven no es hijo de una época sino creador de ella y salvador de lo que recibe. Beethoven es el más importante de los músicos europeos, el fundador de la nueva modernidad: se explica así que su obra siga siendo la primordial para los intérpretes y para el público.

Todas las grandes músicas hacen referencia a una determinada edad del hombre: si Bach puede aparecer como el símbolo de la madurez y Mozart como símbolo del perdido paraíso de la niñez; Beethoven fija la entraña y la esencia del romanticismo, lo salva del tiempo y de la circunstancia en cuanto ordena la típica pasión de la adolescencia-juventud.