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miércoles, 17 de septiembre de 2014

John F. Kennedy (Infografía)

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia
Trabajo elaborado por
Víctor Ulloque
Quinto de Secundaria 2014


 

John F. Kennedy

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia
Trabajo elaborado por
Víctor Ulloque
Cuarto de Secundaria 2014

 

martes, 30 de octubre de 2012

Kennedy: Su vida política y llegada a la presidencia

Construyendo juntos el conocimiento de la Historia
aprehenderlahistoria.blogspot.com-Google pagerank and Worth

Extracto de la monografía de
Bryan Herrera
Quinto de Secundaria

CAPÍTULO III

Inicios de su vida política

Al ser dado de baja en la Marina a causa de las lesiones de espalda, John se planteó lo que podía hacer. Se sintió atraído por el periodismo y decidió ponerse a prueba en el campo de la información.

“Se dirigió a Nueva York y obtuvo un empleo de reportero en la agencia de prensa Internacional News Service de la que era propietario Hearts, el célebre magnate de la gran cadena de periódicos.”

Su primera corresponsalía se desempeñó en San Francisco, donde se celebraba la conferencia de la que saldría la ONU.

Después viajó al viejo continente. En Inglaterra fue corresponsal de las elecciones que desplazaron a Winston Churchill del poder. Pero de vuelta a Estados Unidos renunció como reportero. El periodismo profesional había dejado de interesarle, su espíritu activo y vivaz le incitaba a convertirse en protagonista.



1. Congresista.

“La decisión no fue fácil. Pero cualesquiera que fueran sus dudas, y debieron ser muchas debido a su espíritu reflexivo su decisión fue súbita y terminante: Estaba dispuesto a presentarse a las elecciones para el escaño vacante en el Congreso por el distrito de Boston.”

De esta forma Kennedy empezó a subir una escalera en la que cada paso que dé lo llevaría a estar más cerca de la presidencia de su nación.

En la campaña no estuvo solo. Su hermano Bobby, tan duro y peleón como Joe, le ayudó mucho, así como el resto de la familia.

Para darse a conocer, John ideó una estrategia particular. Sus hermanas y amigos invitaban a una docena de personas a merendar, para que el candidato pudiera desarrollar su programa y ganarse la confianza de los electores con su simpatía, cordialidad y claridad de juicio.

Todos los días John asistía a media docena de fiestas de esta clase, además de entrar en las tiendas, visitar fábricas y recorrer toda clase de lugares donde pudiera cosechar algunos votos.

Pronto tuvo que luchar con la hostilidad de sus rivales. Uno de estos le calificó de “pobre señorito millonario”. Y no faltaron las acusaciones de que el archimillonario Joseph Kennedy estaba comprando votos para su enfermizo hijo.

Pese a estas dificultades, asombró a todos con su voluntad de triunfar y la capacidad intelectual para destruir las acusaciones de sus rivales.

John triunfó con una abrumadora mayoría que obtuvo en las elecciones primarias. Nueve contrincantes fueron derrotados por John F. Kennedy.

El joven representante tenía veintinueve años cuando tomó posesión del cargo en Washington y demostró muy pronto que no era el clásico hijo de papa, que tenía iniciativas propias y que había ido al Congreso a defender los problemas e intereses de sus electores.

Esto le valió ser reelegido en 1948 y 1950 sin ninguna dificultad. La fama de John F. Kennedy se extendió por todo el estado de Massachusetts.
2. Senador

John F. Kennedy no estaba dispuesto a ser durante toda su vida uno más de entre 435 congresistas. Y, al llegar 1952, no le pareció de imposible disputar a Henry Cabot Lodge el escaño del Senado.

Inmediatamente se puso a trabajar en la campaña a pesar de que su salud seguía siendo frágil y la espalda le dolía bastante. Ni siquiera el hecho de que durante su campaña electora tuviera que realizarla con muletas lo desanimaba.

La estrategia para ganarse adeptos fue similar a la empleada en la primera campaña para obtener el puesto en el Congreso, pero mucho más amplia y dinámica, pues ahora tenía que ganarse a las 351 ciudades y pueblos de Massachusetts.

Las recepciones a casa abierta se hicieron famosas. Mama Rosa, la señora de Joseph P. Kennedy, invitaba a todas las amas de casa del Estado a participar en sus meriendas.

Esta original campaña publicitaria, que solamente se la podían permitir los candidatos tan acaudalados como los Kennedy, dio sus frutos. John salió elegido por una mayoría considerable.

Cuando John F. Kennedy regresó a Washington con su flamante investidura de senador tenía treinta y cinco años y era soltero. La prensa y revistas le llevaban como «uno de los mejores partidos de América».

En todos los aspectos John era un hombre normal y corriente y totalmente consciente de sus responsabilidades familiares.

Cuando John conoció a Jacqueline Bouvier en una comida en casa de unos amigos comunes, Jacqueline trabajaba como redactor gráfico para el Washington Times Herald. John se había sentido muy atraído por su bella compañera de mesa.

“El matrimonio se celebró el 12 de septiembre de 1953 en la Iglesia católica de Santa María, en New Port, estado de Rhode Island. Ofició en la ceremonia el obispo de Boston y gran amigo de la familia, Richard J. Cushing.” (Ver anexo 2)

La boda del senador Kennedy con Jacqueline Bouvier también fue la “Boda del año”, por la abundancia de personalidades que aparecían entre los 1200 invitados que les acompañaron en el banquete nupcial. La vida del senador y futuro presidente sufrió un cambio importante.

Su labor en el Senado fue muy activa, pero escasamente brillante. Durante el primer período, como novato que era, fue congelado en comisiones de escaso relieve.

“Figuró en los comités de trabajo y operaciones gubernamentales. Sin embargo, destacó en las batallas emprendidas a favor de las reformas de legislación laboral y la represión contra el gangsterismo que dominaba los más poderosos sindicatos.”

En el mes de octubre de 1954, mientras en el Senado se discutía y aprobaba la moción de condena contra el senador Mc Carthy, John F. Kennedy se debatía entre la vida y la muerte en un hospital.

Los médicos que le trataban los dolores de espalda consideraron una urgente intervención quirúrgica. Se trataba de lo mismo: la vieja lesión de Harvard agravada por el abordaje del destructor japonés en el Pacífico y complicada por la deficiencia de sus glándulas suprarrenales.

A las últimas sesiones del Senado que asistió, lo hizo con muletas.

CAPÍTULO IV

La Presidencia

El deseo de ser presidente estaba latente en John. Inteligente, buen estratega y organizador, con un cerebro de poderoso raciocinio, antes de lanzarse a la campaña calibró las dificultades que tendría que vencer para ser aceptado como presidente por la mayoría del país.

Kennedy no se presentaba en las mejores condiciones para triunfar. La Convención Demócrata había mostrado ante la opinión pública un partido bastante dividido.

En el partido rival, Los republicanos parecían muy seguros y unidos. Richard Nixon, vicepresidente de los Estados Unidos, había sido nombrado candidato a la presidencia.

El 7 de noviembre de 1960, a las 11 en punto, Kennedy cerraba su campaña electoral. El Día 8 su esposa y él votaron en Boston y se retiraron a descansar. El resto correspondía a su hermano Bobby y al eficiente equipo que le había ayudado a realizar una campaña intensa y dinámica.

Las elecciones fueron tan reñidas que durante toda la jornada persistió la incertidumbre. Las computadoras electrónicas variaban constantemente la cifra a favor de uno u otro candidato.

La confirmación de la victoria se la dieron el día 9. Había triunfado por una ventaja de 120 000 votos sobre un total de 69 000 000.

Su elección como presidente en 1960 dio un cambio radical en la política americana de la postguerra.

Fue el primer católico que alcanzó la presidencia, el primer candidato demócrata de Nueva Inglaterra en los últimos 100 años, el segundo senador que pasó directamente a la casa blanca y, sobre todo, el presidente de los Estados Unidos más joven de todos los tiempos.

Tomaría posesión de su cargo en la Casa Blanca el 20 de enero de 1961. Por lo tanto, tenía setenta y dos días para conocer a fondo los problemas del Estado, planear su programa de gobierno y seleccionar a los hombres encargados de su realización.

En su discurso de aceptación declaro: “Estamos al borde de una Nueva frontera”. Desde aquí en adelante las palabras “Nueva Frontera” quedaron relacionadas con sus problemas y su programa.

1. Política interior

La dinámica de Kennedy se hizo sentir rápidamente en toda la Administración del Estado federal. Su mayor preocupación era sacar al país del estado de inercia y hacerle progresar en todas las direcciones.

El cambio en el estilo de trabajo se puso inmediatamente de manifiesto: mientras que la anterior administración tendía a representar fundamentalmente a los intereses de los empresarios, la de Kennedy supuso un cierto equilibrio entre distintos intereses políticos regionales y económicos

a) Economía

Para estimular la economía propuso un amplio programa de ayuda al extranjero, el aumento del presupuesto de la defensa y el desarrollo de los planes para la conquista del espacio.

El problema principal que se planteaba en 1961 lo constituía la recesión económica, que alcanzó entonces su punto culminante. El índice de desempleo era elevado.

Las primeras medidas que se tomaron para iniciar la recuperación económica se aplicaron en el terreno de prestaciones de la seguridad social y en el salario mínimo, que fue aumentando, al igual que el subsidio de paro.

Se realizaron inversiones en el terreno urbanístico, para poder lograr una renovación ciudadana.

También se hicieron inversiones en obras de infraestructura vial; lo que junto al aumento de los gastos militares, ayudó a estimular a la economía.

A pesar de la oposición que encontraba, Kennedy logró que el Congreso aceptara una ley de contribución sobre la renta que estimulaba las inversiones industriales lo cual suponía modernizar las fábricas y los equipos de maquinarias.

Esto sucedió en 1962, cuando la balanza comercial empezaba a señalar el inicio de la recuperación y el Presidente siguió en adelante con sus ideas.

En 1963 presentó un proyecto de ley que reducía impuestos atendiendo especialmente a los grupos y personas que obtenían rentas inferiores, pero el proyecto no fue aceptado por el congreso.

Pese a todas las medidas aplicadas, las tendencias a la inflación siguieron siendo una amenaza importante para la estabilidad económica del país.

Kennedy no quiso recurrir al control obligatorio de los precios y los salarios, prefirió que las empresas y trabajadores llegaran a un entendimiento mutuo cosa que no llegó a suceder.

Se tomaron medidas keynesianas, que tuvieron un éxito relativo. De hecho, hubo una expansión económica, pero el nivel de paro seguía siendo alto y los precios no dejaban de subir.

b) Integración de la raza negra

Kennedy tenía el pensamiento de que ninguna clase de segregación o discriminación podía ser defendida.

Kennedy durante su campaña se había comprometido a tomar una serie de medidas a favor de los negros y aunque realizó algunas de ellas, como por ejemplo, introducir personal de raza negra en cargos de responsabilidad en la Casa Blanca.

Las medidas fueron insuficientes como para constituir una respuesta aceptable al movimiento de protesta que iba creciendo en importancia.

Los comienzos de la década de los sesenta, estuvieron llenos de actos y manifestaciones realizados por diversas organizaciones como, la Conferencia de Dirigentes Cristianos del Sur, que estaba en dirección de Martin Luther King.

En 1963, el presidente dio al Congreso un proyecto de ley de derechos civiles destinado a acabar con la discriminación racial.

El Congreso se mostró incapaz a reaccionar al objetivo de Kennedy y a los crecientes actos de violencia que tenían lugar entre miembros de dos razas, con lo que este proyecto quedó sin posibilidades de llevarse a cabo.

2. Política exterior

La política exterior de Kennedy estaba orientada fundamentalmente hacia la lucha contra la expansión del bloque socialista.

Su política giraba junto a 3 puntos básicos: aumento de la potencia militar basada en la combinación de armas convencionales y armas nucleares; intento de eliminar las hostilidades entre los aliados de Estados unidos; y un amplio programa de ayuda militar a los países del Tercer bloque.

Otra de las características de su política exterior fue un reiterado intento de llegar a un entendimiento con la Unión Soviética, tendiendo a superar la guerra fría.

a) Invasión de la Bahía de Cochinos

Cuando todavía con sus cien días de prueba en la presidencia, tiempo mínimo que los observadores políticos conceden al presidente para demostrar sus cualidades, se produjo el desastre del desembarco en la Bahía de Cochinos, considerado el paso en falso más grave que Kennedy realizo en su mandato.

Con Eisenhower como presidente, la CIA ya había preparado un plan de invasión a Cuba, al tiempo que se adiestraban en Guatemala guerrillas anticomunistas.

Los Estados Unidos no hicieron nada para ayudar a Cuba en su necesidad de progreso económico y cuando Kennedy llegó al poder era demasiado tarde.

Kennedy se resistió a aceptar el plan de ataque de la CIA en varias ocasiones, pero acabó cediendo ante las presiones de los militares pero con la condición de que las fuerzas armadas de los Estados Unidos ni lo ciudadanos norteamericanos participaran.

El 17 de abril de 1961 desembarcó un cuerpo de 1400 exiliados cubanos organizados, entrenados y dirigidos por la CIA.

Cuando las fuerzas desembarcadas luchaban acorraladas por el ejercito castrista, los dirigentes de la CIA y los jefes del Alto Estado Mayor combinado presionaron sobre el presidente para que permitiera la intervención abierta de la flota y la aviación norteamericana en apoyo de los exiliados cubanos desembarcados.

Ante el temor del desastre, Kennedy autorizó que aviones de la Marina sin distintivo apoyaran a los bombarderos al servicio de los anticastristas a la mañana siguiente.

A pesar de todo, se produjo el fracaso, y los Estados Unidos se vieron envueltos en una oleada mundial de protestas.

Kennedy fue acusado de falsedad en su propaganda de no injerencia en los asuntos internos de otros países.

Era evidente que el presidente tenía alguna responsabilidad en la invasión, y que la operación había sido apoyada por el Pentágono.

b) Crisis de los misiles en Cuba

John Fitzgerald Kennedy se identifica con una de las crisis mundiales más graves: La crisis cubana que mantuvo al mundo durante trece días bajo la creciente angustia de una confrontación nuclear entre la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los Estados Unidos de América.

La permanente presión de Norteamérica para destruir el régimen instalado en Cuba por Fidel Castro no era nueva. Tenía un antecedente inmediato en la reciente invasión de Bahía Cochinos.

Kennedy y kruschev se reunieron en Viena en junio de 1961 para conseguir resultados positivos para acabar con la fuera fría y crear condiciones para llegar a un acuerdo global que impidiera la confrontación de las dos grandes superpotencias atómicas. (Ver Anexo 3)
El presidente Kennedy regresó a su país desanimado y convencido de que a la poderosa Norteamérica le esperaban días de prueba.
En septiembre el gobierno soviético había declarado que sus cohetes eran tan poderosos que podían ser lanzados desde su mismo territorio asegurando que los armamentos y equipo militar enviados a Cuba eran para propósitos defensivos, aunque Kennedy no creía esto por el movimiento de barcos que se dirigían a la isla.
En octubre se obtenían los primeros indicios de que obtenían los primeros indicios de que la Unión Soviética estaba poniendo en Cuba armamento nuclear.
A Kruschev le preocupaban las bases norteamericanas en Italia y Turquía dotadas de cohetes Júpiter colocados por Estados Unidos.

Kruschev justificó la presencia de los misiles en cuba, según manifestaba, éstos no tenían objeto de proteger la isla de la invasión norteamericana y se mostraban dispuestos a retirarlos bajo control de la ONU.
El domingo 28 Kennedy recibió una carta en la que los soviéticos se comprometerían a retirar los misiles en Cuba y se sometían a la inspección por parte de la ONU.

c) Latinoamérica
“En relación con América Latina, Kennedy intentó mejorar las relaciones que ya existían, teniendo en cuenta que Iberoamérica constituía una zona en la que la actividad de la CIA y la explotación económica por parte de los grandes grupos financieros yanquis que habían hecho estragos en el prestigio de los Estados Unidos”
Kennedy no solo se preocupó por el interior de su país sino que también se extendió por todo el continente ya que América Latina necesitaba ayuda de una potencia como la que era Estados Unidos.
En 1961 creó la llamada Alianza para el Progreso, dirigida a fomentar la expansión económica y a mejorar los niveles de vida de la población; los resultados alcanzados fueron modestos.
Se adoptó la política de no reconocer a los regímenes surgidos en América Latina que hubieran obtenido el poder a través de golpe militar.

En este sentido, se suspendía toda ayuda económica norteamericana hasta que se consiguiese la promesa efectiva de un próximo y real entorno democrático constitucional.

domingo, 22 de julio de 2012

Biografía de John F. Kennedy

(Construyendo juntos el conocimiento de la Historia)

Extracto del trabajo de Jossie Ruiz
Quinto de Secundaria


CAPÍTULO I

CLAN KENNEDY

John Fitzgerald Kennedy, nació en 1917 en Boston, es el segundo hijo varón del matrimonio formado por Joseph P. Kennedy y Rose, hija del alcalde de Boston John Fitzgerald, la política la llevaba en la sangre. Kennedy fue criado bajo el seno de una familia basada en valores y católica; de origen irlandés por tradición familiar, arraigadas convicciones que iban a condicionar fuertemente su personalidad.

1. Historia del clan Kennedy

La historia norteamericana del clan Kennedy se remota a 1848, cuando un irlandés llamado Patrick Kennedy llegó a la prometedora tierra de los Estados Unidos y se estableció como tonelero.

Uno de sus nietos, Joseph Patrick Kennedy, se hizo cargo más de medio siglo después del discreto patrimonio reunido por su abuelo y por su padre y construyó con él una de las mayores fortunas de Norteamérica.

Joseph Patrick, llamado familiarmente Joe, mostró desde la infancia una gran aptitud para los negocios y un decidido deseo de medrar.

Joe era asusto, frío y en extremo inteligente para los asuntos de dinero; como había ayudado a Roosevelt durante su campaña presidencial, consiguió durante un período de Ley Seca un permiso especial de importación de licores para fines terapéuticos.

Al desatarse la crisis económica de 1929, fue de los pocos que salió a flote e incluso puedo conseguir algunas ganancias.

2. Una familia para el recuerdo

Si la sociedad norteamericana nunca conoció un rey quién los gobernara, lo más cercano que pudieron observar fue a los Kennedy, que de hecho fue gran ejemplo de ello.

Las personas que conocen, a este famoso clan muy de cerca dirían que cada día acrecienta su relevancia económica, política y poder en la sociedad norteamericana.

Sin alguna duda fue una familia competitiva y unida que se ha podido observar. Primero se pelean y luego se miman, miran a sus amigos como a sus hermanos (as) a los cuales admiran como si realmente fueran de la misma sangre.

(Ver Anexo 1)

CAPÍTULO ll

UNA EDUCACIÓN BASADA EN LA COMPETITIVIDAD

Aunque Joseph, el padre de John Kennedy, era un hombre muy atareado en los negocios financieros y en las actividades políticas; que realizaba diariamente, nunca descuidó la educación de sus hijos que primero se basaron en los deportes y la formación física. Su padre aspiraba a que fueran hombres de pensamiento y acción.

Uno de los consejos que su padre le daba a sus hijos era el siguiente: No me importa lo que hagáis en la vida, pero hagáis lo que hagáis, sed los mejores del mundo. “Si habéis de picar piedra, sed los mejores picapedreros del mundo”.

1. Jack Kennedy, un niño delicado de voluntad férrea

John vivió bajo la sombra de su hermano Joe, hasta el día que este falleció, que era todo lo contrario de él musculoso; inteligente, de brillante verbo y gran magnetismo personal.

Su madre Rose Kennedy, considera a John como el más sosegado y estudioso de sus hijos. El mismo John Kennedy reconocería más tarde que se hizo hombre en un hogar muy estricto en el cual no se dejaba a nadie comprar por sus respetos.

2. Los estudios preuniversitarios lo alejan del hogar

Las cartas que escribía Jack y las enviaba a su familia decían que era triste vivir lejos de su maravillosa familia.

Su pasión deportista se vio frustrada en Canterbury School de Connecticut, fue rechazado en el equipo de fútbol americano, más tarde por un motivo de orgullo destacó en natación llego a cubrir 50 yardas en medio minuto.

Para justificar sus mediocres notas como estudiante y sus dificultades en el latín.

Jack se disculpa ante su padre diciendo que en el último examen sobre lectura de inglés obtuvo 98 puntos recordando cosas como Ivanhoe, la famosa novela de Walter Scott, que era el libro de lecturas.

Él sólo se entregaba apasionadamente a las asignaturas que le agradaban. A pesar de su falta de interés los profesores coincidían en que podía dar más de sí, porque era inteligente y voluntarioso .

3. Su pasión por la lectura

Su enorme pasión por la lectura, lo convirtió en un gran lector su mente curiosa y despierta a la literatura y a la historia.

Desde muy pequeño se aficionó a la lectura y cuando no jugaba con sus hermanos, se le veía siempre con un libro en las manos.

Todos sus camaradas coinciden en que cuando cogía entre sus manos un libro que le interesaba, se embebía de tal manera en la lectura que no se podía contar con él hasta que lo hubiera terminado.

CAPÍTULO III

DESICIONES IMPORTANTES

Jack decide que ya es hora que realice unos cambios en su vida. Durante su época de estudiante de preparatoria era flojo solo salía excelente en los cursos que a él de agradaban.

1. Jack decide trabajar enserio

Cuando cumple los dieciocho años y recién acaba de iniciarse en el curso superior, al parecer cambió mucho.

En una carta que le escribió a su padre le expresa que se ha dado cuenta de que necesita trabajar y este año si quiere ir a Inglaterra; porque se ha engañado a él mismo del trabajo efectivo que ha hecho.

El año 1937 su padre fue nombrado embajador en Gran Bretaña. Sus dos hijos mayores lo acompañaron a Europa en calidad de ayudantes.

John pudo viajar a la URSS, Turquía, Polonia y otros países de cuya situación informó puntualmente al patriarca de la familia.

En la escuela de economía de Londres, Jack conoció intelectuales, economistas y revolucionarios de todos los países y de todas las razas que formaban el inmenso imperio colonial inglés. Pero se enfermó de ictericia y no pudo aprovechar en toda su amplitud las enseñanzas.

2. Su interés por la política

Sin lugar a duda y contra todo pronóstico aquel viaje despertó el interés en la política en John.

De regreso a los EE.UU se volcó sobre sus estudios y logró que sus calificaciones académicas mejoraran considerablemente, ya que se centro en la extraña complejidad política de una Europa al borde de la Guerra. Una acción bélica intolerante y absurda.

En 1938, solicita una licencia en la Universidad de Harvard, donde cursaba sus estudios, para emprender un nuevo viaje a París, Turquía, Palestina, Los Balcanes y los países de este y finalmente Berlín.

Dos años después, en 1940, John Fitzgerald Kennedy se gradúa con honores y notas sobresalientes en la Universidad de Harvad y publica su tesis doctoral “Why Englad Slept” en la que explica claramente la falta de preparación de Inglaterra para afrontar la Segunda Guerra Mundial.

(Ver Anexo 2)

3. Un anillo a su medida

John Kennedy, héroe de guerra, licenciado en Harvard, prometedor senador y soltero empedernido, un día cuando fue de visita a la casa de uno de sus amigos, los Barlett, encontró un anillo a su medida: Jackie Bouvier, una mujer de porte real y ojos de esfinge que no le hizo el menor caso hasta que éste se decidió.

Tardaron en volverse a verse, y cuando lo hicieron, fueron al cine, compraron libros y no hablaron de política ni de matrimonio hasta que, un día, un fotógrafo los “pilló jugando” en el asiento trasero de su coche.

Después de esto Kennedy decide llevarla a casa para presentársela a sus padres. Rose la recibió con los brazos abiertos y Joseph Kennedy, que intuyó que les daría el aura de Reyes que ellos necesitaban, la recibió diciendo lo siguiente: “Esta es una familia de vencedores y tú pareces uno de los nuestros”.
El 25 de julio de 1952, John Kennedy le propone casarse con él, regalándole un anillo de compromiso con una esmeralda, el color de Irlanda, la tierra de sus antepasados, y el 12 de septiembre de 1953 contraían matrimonio en el templo de Santa María de Newport, Rhode Island.
Los primeros años se convertirían en una prueba de fuego. En el año 1956, la esposa del senador dio a luz a una niña, que nació muerta, y meses después, estuvo a punto de enviudar. Kennedy, a consecuencia de una doble operación en su espina dorsal quedó en coma y recibió la Extremaunción.
Unos meses después ya mejor claro él y su esposa serían bendecidos con el nacimiento de su segunda hija Carolina en el año de 1957.
El 8 de noviembre de 1960 fue elegido presidente de los Estados Unidos y dos semanas más tarde nacería su hijo John.

Sin alguna duda Jackie Kennedy fue una mujer que siempre estuvo apoyando a su esposo el cual nunca dejó hasta el día de su muerte.
Ante los ojos del mundo eran la pareja perfecta, en un país que jamás existió la monarquía llevaban una corona invisible de los “príncipes” de América.
Jackie es un mito amplificado por si figura trágica y digna, por ese traje rosa manchado de sangre con el que llega a la Casa Blanca de la madrugada del sábado acompañando el cuerpo del Presidente.

(Ver Anexo 3, 4, 5)